A nuestra vista, su apariencia resulta impecable: un traje oscuro a medida y bien planchado, y una presencia despierta y atenta. Se dirige hacia nosotros, antiguos empleados de un hotel de lujo en el centro de cualquier ciudad que se derrumba (da igual su nombre, todas ya lo están haciendo), y nos pide una habitación. No una habitación cualquiera, sino “una que tenga una hermosa vista”. James Bond, con su arrogancia un tanto ridícula, siempre actuaba de la misma manera. Para él, cualquier vista se convertía tempranamente en insípida y gastada. Hoy nuestro “hogar” sigue realizando el mismo trabajo de demolición, continuamos deseando mejores vistas, nuevos marcos aún más bellos.
LA FELGUERA EDITORES es un sello editorial casi único. Su propia naturaleza lo sitúa en las antípodas de la mayoría de las editoriales, absortas en la promoción y producción de novedades y, por supuesto, de súper ventas. Su catálogo y línea editorial indaga en las mejores experiencias y fenómenos culturales de las últimas décadas, tanto en su calidad a la hora de “revelar secretos” como en su cualidad transgresora. Se trata de libros repletos de héroes, perdedores, outsiders y rebeldes, que nos cuentan historias, que como si fueran pasajes, al mismo tiempo te trasladan a otras historias nuevas.
A partir del año 2009, LA FELGUERA EDITORES inauguró una nueva etapa como “sociedad secreta”. Se trata de un juego, pero un juego que nos lo tomamos muy en serio. En realidad, siempre hemos hecho lo mismo. La literatura ha sido siempre el resultado del callejeo, del pasear y del perderse, es decir, del juego. El acto de escribir se comunica bajo la forma de un secreto, y lo hace por medio de otro acto que lo revela: la lectura. Al comunicarse el secreto, obligatoriamente se entra en el ámbito del juego ¿Cuál es nuestro juego favorito? Descodificar el secreto de esta época, es decir, demoler la cultura bajo su forma actual. Como en cualquier operación de guerra (amigos, ¡las sirenas de los refugios están sonando ahora mismo!) nuestro campo de batalla es la información y el conocimiento. Seguid las pistas: King Mob, William Burroughs, WITCH o los jodidos Motherfuckers y sus maravillosas armas de ácido. Nuestras pretensiones son idénticas a aquellas otras que inspiraron a la vieja vanguardia: el placer por el placer.
Esto es, ni más ni menos, un acto de espionaje.
El acto de leer hace surgir complicidades, tras lo cual sólo queda preguntarnos: ¿Y ahora que hago con esto? no hay centro, ni tampoco jerarquía. Se juega en igualdad de condiciones. Por esta razón amamos la literatura y estamos decididos a revelar continuamente los mejores secretos de nuestro tiempo.
… porque existen secretos que merecen ser contados.
