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	<title>Sociedad Secreta La Felguera</title>
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		<title>Vuestro Sol no alumbra m&#225;s que la verdad de vuestra muerte </title>
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		<description>&#171;Diariamente se explicaban por radio y televisi&#243;n las ventajas de nuevos inventos que ahorraban tiempo, que, un d&#237;a, regalar&#237;an a los hombres la libertad para la vida &#8220;de verdad&#8221;&#187; Michael Ende: Momo El Capitalismo, lejos de agonizar como creen algunos ilusos, se yergue sobre sus propios excrementos para perpetuarse. Para ello se reinventa cada d&#237;a, devorando el pasado para anular el futuro y dominar el presente. Y a pocos parece importar el olor a detritus de algo, que, pese a su pretendida (...)

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&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Microfilms,2-.html" rel="directory"&gt;Microfilms&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&#171;Diariamente se explicaban por radio y televisi&#243;n las ventajas de nuevos inventos que ahorraban tiempo, que, un d&#237;a, regalar&#237;an a los hombres la libertad para la vida &#8220;de verdad&#8221;&#187;
Michael Ende: Momo&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El Capitalismo, lejos de agonizar como creen algunos ilusos, se yergue sobre sus propios excrementos para perpetuarse. Para ello se reinventa cada d&#237;a, devorando el pasado para anular el futuro y dominar el presente. Y a pocos parece importar el olor a detritus de algo, que, pese a su pretendida novedad, no deja de ser un invento muy viejo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Hoy m&#225;s que nunca, cuando la mercanc&#237;a es el &#237;dolo que todos adoran, cuando todo ya es mercanc&#237;a, incluidos los propios seres humanos, cuando las ciudades han sido convertidas en una imagen de s&#237; mismas que debe ser vendida como cualquier otro producto y lo que nos rodea y hasta nososotros mismos somos s&#243;lo meros recursos -renovables, naturales, artificiales, humanos, &#161;tanto da!, todos cuantificables y comercializables-, el m&#225;s brutal fetichismo sale a la superficie. Un fetichismo que entronca con el fetichismo y la magia m&#225;s primitivos, aquellos que eran una expresi&#243;n de la dominaci&#243;n de la naturaleza sobre los seres humanos y del poder ilusorio que los seres humanos pretend&#237;an sobre la naturaleza, de su miedo, indefensi&#243;n e incomprensi&#243;n ante lo que les rodeaba y de la necesidad de ordenar ese mundo, en definitiva. As&#237;, el nuevo fetichismo, no es sino el reflejo de la impotencia del ser humano para dominar sus obras, para controlar su vida, y el juego ilusorio de que tiene todo el poder cuando no tiene poder alguno. &#171;Democracia&#187;, &#171;Progreso&#187;, &#171;Libertad&#187;, &#171;Estado del Bienestar&#187;, no son sino conceptos vac&#237;os, suced&#225;neos de encantamientos que los nuevos b&#225;rbaros enuncian creyendo ciegamente en el m&#225;gico poder que les otorgan. El mito revive desmitificado, despojado de cualquiera de sus atributos m&#225;gicos, po&#233;ticos, ut&#243;picos; convertido en mera ideolog&#237;a apenas camuflada. La ideolog&#237;a del consumo, de la mercanc&#237;a, del no-ser que cree serlo todo. La ideolog&#237;a de la muerte que ahoga a la vida, pero que se disfraza con su piel.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El Capitalismo, en tanto que religi&#243;n triunfante que dice haber abolido por fin el mito (y con &#233;l la historia), necesita sin embargo de su recuerdo borroso, de su contorno desdibujado para reafirmarse y ocultar su verdadera faz y m&#225;s en tiempos de &#171;crisis econ&#243;mica&#187; en los que, a pesar de la apat&#237;a generalizada, pueden comenzar a plantearse las preguntas que est&#225;n en todas las cabezas pero que rara vez se exteriorizan. Ante todo debe primar la normalidad, la continuidad de la maquinaria. La nave sigue su rumbo, &#161;viento en popa a toda vela! Pero siempre es necesario un relato -m&#237;tico- que articule la realidad, o lo que se entiende por tal, que la haga comprensible, atractiva y, sobre todo, que la solidifique, que la instaure como orden natural hasta nueva orden. El mito sigue siendo m&#225;s que necesario, confundido con mitos anteriores que s&#237; ten&#237;an un sentido pero que fueron despojados de &#233;l hace mucho tiempo y aunque se camufle en medio del discurso confusionista posmoderno o posliberal -ambos tan similares a pesar de su pretendido antagonismo- y sea falsamente negado por la utop&#237;a tecnocient&#237;fica que pretende sustituir todo lo que desprecian como &#171;irracional&#187;, como si la mayor&#237;a de sus axiomas no fuesen ya mitos, eso s&#237;, desprovistos de poes&#237;a. El mito est&#225; ah&#237;. Hace falta reconocerlo y, mucho m&#225;s importante, desnudarlo, reconocer su sentido &#250;ltimo y crear un contra-mito eficaz que tenga la potencia suficiente para enfrentarse a la construcci&#243;n del mundo que se nos impone. La guerra social es tambi&#233;n un mito, un mito al que se debe dar sentido, conjurarlo para acabar con esta mitolog&#237;a de la alienaci&#243;n que nos ahoga. Pero para ello hay que reconocer y nombrar los mitos del enemigo all&#237; donde menos evidentes pueden parecer.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#171;Desde hace cinco a&#241;os un monstruo late con fuerza bajo la Puerta del Sol. Un gigante de 30 metros de altura y 3.000 metros cuadrados de superficie. Est&#225; previsto que despierte el pr&#243;ximo s&#225;bado&#187;[1]. As&#237; comenzaba un art&#237;culo period&#237;stico sobre la nueva macroestaci&#243;n de la Puerta del Sol de Madrid escrito pocos d&#237;as antes de su inauguraci&#243;n oficial. Como si un gigante despertase de su letargo subterr&#225;neo para transportarnos de aqu&#237; a otros mundos, mundos extra&#241;os, conectados entre s&#237; gracias al poder pseudom&#225;gico de la gruta t&#233;cnica. Y no es casual que se haya bautizado con el nombre de &#171;Caverna&#187; los andenes de las l&#237;neas de Cercan&#237;as. Descender a la caverna para viajar a otros mundos es tan viejo como el ser humano. Pero el descenso aqu&#237; no conduce a mundos on&#237;ricos, m&#225;gicos o desconocidos, sino al mismo viejo mundo que nos atormenta y del que no podemos huir. Diferentes mundos que no son sino el mismo mundo: el mundo que se habita (la urbanizaci&#243;n para la clase media, el suburbio para los restos de la clase obrera en descomposici&#243;n), el mundo en el que se produce (el curro), el mundo en el que se consume (el centro comercial), el mundo en el que se trata de olvidar la ausencia (la discoteca o el parque tem&#225;tico). Distintos pero equiparables. Todos extra&#241;os, porque el ser humano ha sido extra&#241;ado de cualquier lugar. S&#243;lo cabe en ellos la repetici&#243;n de gestos vac&#237;os, porque el aut&#233;ntico Gesto ha sido pr&#225;cticamente abolido. Y todos esos mundos est&#225;n ahora conectados por la nueva macroestaci&#243;n de Sol, algo m&#225;s que un intercambiador de transportes como repitieron hasta la saciedad los d&#237;as posteriores a su inauguraci&#243;n, un s&#237;mbolo de la nueva ciudad, del progreso imparable de no-se-sabe-qu&#233; hacia un m&#225;s all&#225; que lo englobe todo, en definitiva, del vaciamiento de la vida, porque ya da igual donde se est&#233; o hacia ad&#243;nde se vaya cuando todo es lo mismo. La nueva estaci&#243;n no es el no-lugar que cacarean los posmodernos, sino el Lugar por excelencia del Capitalismo, su mayor s&#237;mbolo. All&#237; donde todo confluye por y para que nada ocurra al margen de los presupuestos admitidos, del bien de la econom&#237;a. Todo girando en torno a un centro que ya lo absorve todo. La megaciudad que devora lo que fueron ciudades sat&#233;lites y quiere ser un s&#237;mbolo de s&#237; misma y de su victoria, de la victoria del orden y la econom&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Una enorme estructura de acero y cristal situada en el centro de la plaza acoge (o traga) a los viajeros y act&#250;a como &#171;una suerte de faro que nunca se apaga, como tampoco cesa nunca la actividad en esta plaza&#187;[2], dec&#237;a Antonio Fern&#225;ndez Alba, el acad&#233;mico de Bellas Artes encargado de su dise&#241;o. As&#237; es y as&#237; ha de ser. Los tecn&#243;cratas -en su casi infinita estupidez- enuncian siempre las verdades m&#225;s simples pero menos evidentes. Que nunca cese la actividad, que la econom&#237;a fluya, &#233;sa es la gran verdad que se esconde bajo las toneladas de acero y cemento. Y m&#225;s ahora, en una &#233;poca de &#171;crisis econ&#243;mica&#187; que no es sino un per&#237;odo de reajuste a unas nuevas condiciones, a una nueva econom&#237;a que viene a salvar el capitalismo de s&#237; mismo d&#225;ndonos dos tazas de la misma sopa, eso s&#237;, en un nuevo envase ecol&#243;gico y personalizado para cada cliente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se calcula que 750.000 personas pasar&#225;n a diario por la estaci&#243;n de Sol. Aunque donde dice personas deber&#237;amos decir mercanc&#237;as, pues de eso se trata: de mercanc&#237;as, de dinero, de la econom&#237;a, de qu&#233; otra cosa si no. El habitante de cualquier suburbio podr&#225; estar en un tiempo r&#233;cord en el centro y desde all&#237; trasladarse a su lugar de trabajo, de ocio o de consumo. Ya no tendr&#225; excusa. Reducir las distancias significa reducir los impedimentos para el avance aut&#243;nomo de la econom&#237;a. Porque, como se esfuerzan en inculcarnos bur&#243;cratas y publicistas, hay que ser m&#225;s productivos, y ser m&#225;s productivo no es s&#243;lo producir m&#225;s bienes materiales, sino tambi&#233;n -y cada vez en mayor medida- producir y reproducir el tiempo, el espacio y las relaciones sociales. Convertirse uno mismo y su relaci&#243;n con el mundo y con el resto de seres en un sistema t&#233;cnico a gestionar, atendiendo a criterios de productividad y rentabilidad. En este nuevo imperio el movimiento no es una libertad, es una obligaci&#243;n. Obligaci&#243;n de ir o de regresar. Obligaci&#243;n de producir, de hacer producir, de alimentar la m&#225;quina en definitiva. Y lo que desv&#237;e de estos objetivos ha de ser descartado como obsoleto, in&#250;til. El tiempo de ocio tambi&#233;n debe ser productivo, ha de servir para relajarnos, pues toda m&#225;quina necesita recargar su bater&#237;a. Y no olvidemos que para recargar la bater&#237;a hace falta energ&#237;a, m&#225;s producci&#243;n, m&#225;s gasto, m&#225;s consumo, es el c&#237;rculo vicioso perfecto de la econom&#237;a. Sea cual sea su necesidad tenemos el producto adecuado y al asesor que usted necesita. Nada se nos escapa. Hay que vivir sin tiempos muertos, dec&#237;a un viejo esl&#243;gan, hoy se ha convertido en triste realidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La plaza de la Puerta del Sol, que ya era desde hac&#237;a mucho tiempo un espacio desolado monopolizado y custodiado por el poder pol&#237;tico -presidido por edificio de Correos, antigua sede de la criminal DGS, hoy sede de la presidencia de la Comunidad de Madrid- y econ&#243;mico -el Corte Ingl&#233;s es pr&#225;cticamente due&#241;o de la plaza y tiene hasta salidas exclusivas de la estaci&#243;n- se ha convertido en el mejor ejemplo de las plazas duras que proliferan hoy por doquier: &#171;plazas sin comunidad real, sin alojamiento, inh&#243;spitas para la afectividad m&#225;s elemental. &#191;Por qu&#233;? Porque se conciben como plazas para la cultura tal y como esta se entiende hoy: como espacio sin sombra, sin tierra, desarbolado, construido para deslizarse por &#233;l.&#187;[3] S&#243;lo cabe en ellas el acto monumental, la celebraci&#243;n del poder, sea p&#250;blico o privado, y la r&#225;pida circulaci&#243;n hacia el reino de la mercanc&#237;a encarnado por los comercios de la calle Preciados. La plaza siempre ha sido un lugar peligroso, heredera del &#225;gora, all&#237; donde la comunidad debate, decide y act&#250;a. Precisamente por ello debe ser neutralizada, reducida a escombros de dise&#241;o obra de esos dise&#241;adores de escombros que son los urbanistas y arquitectos. La plaza, el espacio abierto, s&#243;lo debe inspirar desolaci&#243;n y ha de impedirse por todos los medios que sea otra cosa que lugar de paso. Ha sido convertida en un inmenso escaparate donde ni tan siquiera hay nada que contemplar o de qu&#233; disfrutar, s&#243;lo un inmenso vac&#237;o lleno de espejos donde observar la imagen distorsionada de nosotros mismos que dicen es nuestra individualidad, nuestro yo recubierto de pr&#243;tesis en forma de gadgets y experiencias que creemos &#250;nicas e irrepetibles pero que siempre dejan un sabor amargo. En esos lugares podemos enfrentarnos cara a cara con nosotros mismos, con la inmensidad de nuestra soledad pese a estar rodeados de otros cientos de personas y comprender la ardua tarea que es desafiar a esta sociedad. Aunque a pesar de todo esto, quiz&#225;s exista un resquicio, quiz&#225;s sea ese un buen lugar en el que probar la solidez de la alienaci&#243;n en lugar de retroceder asustados.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al tiempo que se destruye todo vestigio del pasado (y del presente), de lo que podr&#237;a ser un cuerpo social, una comunidad, una vida compartida por personas y no compartimentada por objetos, hay que conservar los restos de un pasado desprovisto de sentido. Encerrados en unas vitrinas dentro de la estaci&#243;n de Sol se pueden contemplar los restos de los cimientos y los muros de la iglesia del Buen Suceso, iglesia que ya fuese sacrificada al progreso en una de las ampliaciones de la plaza a mediados del siglo XIX. El nombre de esta iglesia es, sin quererlo, una met&#225;fora del acto sin riesgo, del que todo cambie para que nada cambie tan en boga, met&#225;fora encerrada en una urna para ser contemplada e interiorizada por los miles de viajeros. Porque el buen suceso es el que sigue la recta senda del haz-lo-que-debes, de la decisi&#243;n que ya est&#225; tomada de antemano y en la que nada se arriesga, porque si algo no quiere el hombre diluido en la masa es que nada cambie, que ning&#250;n acontecimiento pueda trastocar su vida, aunque continuamente se queje -de los pol&#237;ticos, del paro, de la destrucci&#243;n del medio ambiente, de la guerra, del hambre en el mundo, etc.-. Todo es una mierda, pero no estoy dispuesto a arriesgar nada porque nada cambie. Hemos llegado a temerle a la vida y a nosotros mismos. Frente a ese acto sin riesgo se encuentra la emergencia del Acto, el gesto radical, la ruptura que no puede ser museificada como los restos arqueol&#243;gicos de lo que fue vida. Ese germen no puede ser tolerado, porque es un virus social que amenaza el consenso y, sobre todo, porque es un poderoso contra-mito, fundado en la pasi&#243;n, en la poes&#237;a, en lo que se siente como aut&#233;ntico y nos impulsa a vivir en una forma y un sentido &#250;nicos y por ello diferentes, impredecibles, inabordables en gran medida. Es un arma, aunque sea un arma que hay que aprender a utilizar, como todas. Y es un arma que puede ser utilizada en contra nuestra -lo hemos comprobado tantas veces&#8230;-, no lo olvidemos, pero sin riesgo no hay victoria posible.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El mito capital del capitalismo consiste en convencernos de que todo es posible bajo su reinado y de que todo lo posible ha de ser realizado, consumado para poder ser consumido. La imaginaci&#243;n, la creatividad y el deseo han sido puestos al servicio del orden del mundo por tecn&#243;cratas, publicistas, economistas, arquitectos, urbanistas, gestores de lo cultural, pol&#237;ticos y polic&#237;as[4], encargados de crear la nueva utop&#237;a postindustrial, donde nada es lo que parece, pero todo se parece a algo ya visto. M&#225;s de lo mismo, pero a paletadas. Y mientras, aquellos que nos afirmamos herederos de las utop&#237;as que cre&#237;an en el deseo, en la creatividad y en la imaginaci&#243;n como herramientas de emancipaci&#243;n, contemplamos at&#243;nitos y desarmados el paisaje desolado de nuestra derrota, sabiendo lo que se esconde tras el velo que nada logra disimular, pero sin saber muy bien qu&#233; hacer, sin querer ver m&#225;s all&#225; de lo ya sabido y repetido -las tremendas maldades del capitalismo- y, lo que es peor, sin avanzar m&#225;s all&#225; de esa c&#243;moda posici&#243;n de oposici&#243;n que a nada se opone. Arriesgarse m&#225;s all&#225; del gesto vac&#237;o, aunque se pretenda radical, arriesgar la vida en un aut&#233;ntico Gesto. No hay atajos a la victoria.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Frente a la muerte del mito y su renacer cosificado como mitolog&#237;a de la alienaci&#243;n, frente a la &#171;desauratizaci&#243;n del mundo&#187; se impone un reencantamiento del mismo[5], de la capacidad de maravillarse, de crear, imaginar y so&#241;ar m&#225;s all&#225; de lo dado, y todo ello pese a las dificultades y peligros que esto tiene, pues la maquinaria y el imaginario capitalistas han demostrado con creces su capacidad de absorci&#243;n de lo mejor de nuestros sue&#241;os para transformalo en nuestra peor pesadilla. La mitolog&#237;a del capitalismo y de la sociedad tecnocr&#225;tica se alimentan en gran medida de poderosos (y hermosos) mitos que en su d&#237;a tuvieron un potencial ut&#243;pico nada desde&#241;able, pero que hoy han sido reducidos a instrumentos de la clase dirigente y de sus comparsas ciudadanistas, ecologistas o altermundistas. Pero renegar de la utop&#237;a es dar la raz&#243;n al enemigo, rendir las armas y conformarse con escupir al suelo cada vez que pasamos junto al amo. Para los que queremos la emancipaci&#243;n eso no nos basta. Queremos clavar la azada en su cerviz y beber su vino. No podemos renunciar a la utop&#237;a, no podemos renunciar al mito, no podemos renunciar al acto creador. Pero tampoco podemos reducirlo todo a la palabra, por m&#225;gica que sea.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aunque sea imprescindible, la cr&#237;tica no es suficiente para derribar este mundo, como tampoco lo es la mera acci&#243;n -por mucho que les pese a los especialistas de la militancia que tanto abundan-. En esta &#233;poca de crisis en la que parece que el capitalismo se tambalea -aunque esta afirmaci&#243;n sea m&#225;s que discutible- parece que vivimos en una sempiterna &#171;crisis de la econom&#237;a del deseo revolucionario&#187;[6], como si fu&#233;semos impotentes no ya para plantear una alternativa s&#243;lida capaz de enamorar y conducir a una acci&#243;n colectiva decidida por transformar el mundo, sino siquiera para sentar las bases para un m&#237;nimo punto de partida sobre el que empezar a construir esa alternativa. La mayor&#237;a de c&#237;rculos militantes se reducen a la repetici&#243;n de esl&#243;ganes carentes ya de sentido, de acciones que ya se sabe a d&#243;nde conducen y de roles pol&#237;ticamente correctos para consumo interno dentro de un movimiento que no lo es porque parece no querer aspirar a serlo. Hay quien se siente a gusto con ese modus vivendi militante, pero &#161;ay! de la revoluci&#243;n que no aspire a superarlos. Y la revoluci&#243;n no es ma&#241;ana, la revoluci&#243;n es hoy o no es.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El reto al que nos enfrentamos, desmantelar la ciudad y su aparato industrial, destruir el capitalismo y su ordenamiento autoritario y burocr&#225;tico del mundo, supone plantearse preguntas que no han de ser remitidas a un futuro posrevolucionario m&#225;s o menos cercano, ni reducirse a mera literatura pseudout&#243;pica, sino que implican trabajar ya en esa tarea colectiva, tanto desde el punto de vista te&#243;rico como pr&#225;ctico. Aprovechar las propias brechas en la ciudad -descampados, parques, plazas- para abrir brechas en nuestras vidas, en nuestras relaciones, en la estructura de la ciudad. Ir m&#225;s all&#225; de los clich&#233;s sobre autogesti&#243;n y plantear la cuesti&#243;n del fin de la especializaci&#243;n y la separaci&#243;n analizando todas sus implicaciones y problemas a un nivel profundo. Tejer relaciones, complicidades que vayan m&#225;s all&#225; de los usos comunes de espacios y s&#237;mbolos, atendiendo sobre todo a lo cercano, a lo directamente experimentable por nosotros mismos en compa&#241;&#237;a de otros, tejiendo una red de complicidades que pueda llegar a extenderse m&#225;s all&#225; de los malditos ghettos. En definitiva crear un mito compartido y extensible, que tenga el potencial suficiente para contagiar y, sobre todo, para engendrar vida, que no sea s&#243;lo una promesa sino una realidad tangible, una alternativa posible y fundada en bases que sean realmente opuestas a las que impone el mundo de la mercanc&#237;a. Y sabemos que un proyecto como ese tendr&#225; enfrente toda la maquinaria represiva a la que d&#237;a a d&#237;a nos enfrentamos. Se ha visto en Grecia en los meses pasados, pero tambi&#233;n se han visto todas las limitaciones de un movimiento que pretende transformar el mundo y cambiar la vida pero que, a la hora de la verdad, no puede, no sabe o no quiere ir m&#225;s all&#225; de la mera expropiaci&#243;n del mundo que ya existe[7]. Eso no nos vale. Hay que jug&#225;rselo todo porque ma&#241;ana puede ser tarde.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Notas&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[1] ABC, 21-6-2009&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[2] El Pa&#237;s, 21-5-2009&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[3] Eugenio Castro: &quot;Principio de insolaci&#243;n (las plazas duras)&quot;, El Rapto, 2, 2007&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[4] &#171;En tiempos como los que vivimos, cuando la gente padece tantos sufrimientos, m&#225;s que nunca, la polic&#237;a debe tener en cuenta las distracciones de la poblaci&#243;n&#187;, Jean-Luc Godard&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[5] Luis Navarro: &quot;Encanto, hechizo, truco. Sobre el destino de la magia en la &#233;poca tecnol&#243;gica&quot;, Salamandra, 17/18, 2008, pp. 17-8&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[6] Jos&#233; Manuel Rojo: &quot;No nos salen las cuentas. Tres esbozos sobre las consecuencias aparentemente inocuas de la crisis&quot;, El Rapto, 4, 2009&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[7] Esto no quiere decir que haya que restar valor a la experiencia revolucionaria griega de finales de 2007 y comienzos de 2008, todo lo contrario, hay que aprender y avanzar a partir de ella.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El Ej&#233;rcito del Hombre Lobo y la anarqu&#237;a</title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/El-Ejercito-del-Hombre-Lobo-y-la.html</link>
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		<description>Los vecinos que denunciaron los extra&#241;os sucesos son seducidos por el hombre lobo y su lucha a muerte por la libertad. Han dejado de ser ciudadanos y han pasado a engrosar las filas del Ej&#233;rcito de los Hombres Lobo, se han unido al Partido del Diablo. Durante meses os advertimos. Alertamos a las instituciones, a las autoridades, a los medios de comunicaci&#243;n&#8230; Algo extra&#241;o estaba ocurriendo en Madrid. Pero nadie nos hizo caso. Nosotros quisimos comprender, nos adentramos donde nadie lo hab&#237;a (...)

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&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Microfilms,2-.html" rel="directory"&gt;Microfilms&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Los vecinos que denunciaron los extra&#241;os sucesos son seducidos por
el hombre lobo y su lucha a muerte por la libertad. Han dejado de
ser ciudadanos y han pasado a engrosar las filas del Ej&#233;rcito de los
Hombres Lobo, se han unido al Partido del Diablo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Durante meses os advertimos. Alertamos a las instituciones, a
las autoridades, a los medios de comunicaci&#243;n&#8230; Algo extra&#241;o
estaba ocurriendo en Madrid. Pero nadie nos hizo caso.
Nosotros quisimos comprender, nos adentramos donde nadie
lo hab&#237;a hecho desde hac&#237;a mucho tiempo y lo que hemos
visto ha cambiado nuestras vidas. ya nada volver&#225; a ser igual.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Extra&#241;as criaturas que se refugiaban en los t&#250;neles
del metro, esas catacumbas modernas, acechaban entre las
sombras. Les descubrimos y, tras el terror inicial que nos
causaron, empezamos a comprenderles. Compartimos su
dolor y lloramos junto a ellos. Son los &#250;ltimos de una estirpe
de condenados y perseguidos, hijos de la noche y de la
libertad. Cre&#237;ais que hab&#237;an sido derrotados definitivamente,
eliminados de la faz de la tierra. Pero os confiasteis y ahora es
demasiado tarde para vosotros y vuestra civilizaci&#243;n. Est&#225;is
condenados. Un ej&#233;rcito se est&#225; reuniendo. Un ej&#233;rcito m&#225;s
antiguo y poderoso que vuestras ciudades, vuestros adelantos
t&#233;cnicos, vuestras instituciones y vuestra polic&#237;a. Es el ej&#233;rcito
de los hombres lobo. Mientras celebrabais felices la Navidad,
ajenos al peligro que os acechaba, el ej&#233;rcito se pon&#237;a en
marcha, declar&#225;ndole la guerra a este mundo y decidido a
acabar con &#233;l. Es la eterna batalla que se libra desde el
comienzo de los tiempos. La libertad contra la tiran&#237;a, el deseo
contra la mercanc&#237;a, la pasi&#243;n contra la barbarie. Todo habr&#225; de decidirse una vez m&#225;s.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Vuestra civilizaci&#243;n agoniza. Est&#225;is destruyendo la
Tierra, arrasando todo lo hermoso que tiene la vida y
sustituy&#233;ndolo por pat&#233;ticos suced&#225;neos. Ni siquiera vosotros
cre&#233;is en vuestras mentiras, pero a&#250;n as&#237; continu&#225;is como si
nada ocurriese, como si nada pudiese llegar a ocurrir. Os hab&#233;is
convertido en una triste sombra de lo que pod&#237;ais haber sido.
Ten&#233;is miedo. Sufr&#237;s. Lo podemos ver en vuestras miradas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nosotros tambi&#233;n lo hemos vivido. No quer&#237;amos
comprender, pero finalmente comprendimos. Y hemos
tomado partido, nos hemos adherido al Partido del Diablo.
Ahora nos tendr&#233;is enfrente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No quisisteis escucharnos. Y cuanto m&#225;s nos
adentr&#225;bamos en la oscuridad m&#225;s nos fascinaba &#233;sta. Fuimos
mordidos por los lobos, hicimos el amor con ellos y bebimos
su espesa sangre. Ahora somos uno con ellos.
Hemos roto el hechizo de las palabras. Hemos
cruzado al otro lado del espejo y podemos ver la barbarie que
se nos oculta, el verdadero rostro de este mundo tras su
m&#225;scara. Hemos dejado de ser ciudadanos para convertirnos
en rebeldes, en forajidos, en terroristas&#8230; en hombres lobo.
Somos todo lo que tem&#233;is, pero tambi&#233;n aquello por lo que
suspir&#225;is a escondidas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se termin&#243; el tiempo muerto. Comienza la hora del lobo.
A partir de ahora buscadnos en vuestras pesadillas.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>&#161;Sangre, s&#243;lo quiero sangre!</title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/Sangre-solo-quiero-sangre.html</link>
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		<dc:date>2009-11-05T19:10:22Z</dc:date>
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		<dc:creator>la felguera</dc:creator>



		<description>&#8220;La cara del lobo estaba a cent&#237;metros de la suya. Su aliento, caliente y h&#250;medo, silbaba en el o&#237;do. Los dientes brillantes, grandes como un dedo, daban mordidas al aire y se acercaban a su garganta&#8221; Gary Brander, The Howling &#8220;Somos los hombres lobo que a&#250;llan a la luna y desgarran la carne. Afilados colmillos. Garras ensangrentadas. No tenemos miedo. Nosotros producimos el miedo. El cerdo se aleja de la pocilga y llegan los lobos&#8221; Black Mask/Motherfuckers &#8220;La ni&#241;a toc&#243; a la puerta. Entra, (...)

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&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Microfilms,2-.html" rel="directory"&gt;Microfilms&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&#8220;La cara del lobo estaba a cent&#237;metros de la suya. Su aliento, caliente y h&#250;medo, silbaba en el o&#237;do. Los dientes brillantes, grandes como un dedo, daban mordidas al aire y se acercaban a su garganta&#8221;
Gary Brander, The Howling&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;Somos los hombres lobo que a&#250;llan a la luna y desgarran la carne. Afilados colmillos. Garras ensangrentadas. No tenemos miedo. Nosotros producimos el miedo. El cerdo se aleja de la pocilga y llegan los lobos&#8221;
Black Mask/Motherfuckers&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;La ni&#241;a toc&#243; a la puerta.
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.lafelguera.net/web/squelettes/puce.gif&quot; width=&quot;8&quot; height=&quot;11&quot; class=&quot;puce&quot; alt=&quot;-&quot; /&gt; Entra, hijita.
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.lafelguera.net/web/squelettes/puce.gif&quot; width=&quot;8&quot; height=&quot;11&quot; class=&quot;puce&quot; alt=&quot;-&quot; /&gt; &#191;C&#243;mo est&#225;s, abuelita? Te traje pan y leche.
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.lafelguera.net/web/squelettes/puce.gif&quot; width=&quot;8&quot; height=&quot;11&quot; class=&quot;puce&quot; alt=&quot;-&quot; /&gt; Come tu tambi&#233;n, hijita. Hay carne y vino en la alacena.
La peque&#241;a comi&#243; as&#237; lo que se le ofrec&#237;a; y mientras lo hac&#237;a, un gatito dijo:
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.lafelguera.net/web/squelettes/puce.gif&quot; width=&quot;8&quot; height=&quot;11&quot; class=&quot;puce&quot; alt=&quot;-&quot; /&gt; &#161;Cochina! &#161;Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!
Despu&#233;s el lobo le dijo:
&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://www.lafelguera.net/web/squelettes/puce.gif&quot; width=&quot;8&quot; height=&quot;11&quot; class=&quot;puce&quot; alt=&quot;-&quot; /&gt; Desv&#237;stete y m&#233;tete en la cama conmigo&#8221;
Caperucita Roja&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;A lo largo de los siglos, una misteriosa y cautivadora figura ha poblado las peores pesadillas de una ordenaci&#243;n del mundo que ha querido permanecer siempre igual a s&#237; misma, aunque cambiando de piel constantemente. Hijos de Ca&#237;n que no se resignaron a ser reba&#241;o sumiso y lucieron orgullosos su marca. Extra&#241;os seres que encarnaban el mal absoluto y que por ello fueron acosados, perseguidos, masacrados sin piedad. Aunque a menudo burlaron a sus perseguidores, como les ocurri&#243; a los Dragones Reales de Luis XV, que persiguieron durante a&#241;os una sombra, la Bestia de G&#233;vaudan, mientras la verdadera bestia segu&#237;a desplegando toda su violencia y su sed de poder. &#191;Qui&#233;n era el salvaje, el lobo y el paysan o el Estado, sus beneficiarios y sus lacayos? &#191;D&#243;nde estaba la barbarie, en los bosques de la Auvernia o en Versalles, donde se decid&#237;an cruelmente los destinos de miles de personas? Recordad que nada es lo que parece.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hoy nos acordamos de algunos de ellos:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Gilles Garnier, quemado en la hoguera en 1573 acusado de arrasar los campos y de cometer asesinatos. Jacques Rollet, recluido hasta la muerte en un manicomio, tachado de voraz can&#237;bal. La adolescente que en 1978, en la localidad de Rosario do Sul (Brasil), dijo sufrir terribles visiones de demonios y hombres lobo. En 1949, en Roma, estuvisteis cerca. Los polis investigaron varias muertes, pero su habitual estupidez les hizo equivocarse nuevamente. Robert Anton Wilson, el escritor libertario y oscurantista&#8230; &#8221;Goats forever!&#8221; (Werewolf Bridge), los jodidos y maravillosos Motherfuckers &amp; International Werewolves Conspiracy from Hell y sus armas de &#225;cido&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Necesitamos su ira y su hermosa negatividad creadora; ardemos por su locura para derribar esta podrida sociedad espectacular. Lic&#225;ntropos y extra&#241;os seres que se ocultan de d&#237;a, o aquellos que pactan con el &#250;nico partido posible, el Partido del Diablo (Tiqqun y su Partido Imaginario deber&#225;n esperar), son la m&#225;s perfecta encarnaci&#243;n del individuo que vuelve a ser libre y que &#250;nicamente atiende a los dictados de su deseo. Un deseo que es como un fuego que devora todo a su paso. Un deseo indestructible e incorruptible. Por tanto, y sin lugar a dudas, ellos anticipan la forma que el revolucionario tendr&#225; y que en absoluto se parecer&#225; a otros momentos pasados de la guerra social. &#191;Hacia d&#243;nde deseamos dirigirnos con nuestra violenta defensa del hombre lobo? La respuesta es clara: &#8221;Vamos a avanzar hasta el conf&#237;n de los l&#237;mites&#8230;&#8221; (Bataille).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hermanos y hermanas, empecemos por el final. Nuestro sincero agradecimientos a:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El guardia de seguridad con cara de perro del edificio del Banco de Espa&#241;a y al perezoso guardia civil que lo custodiaba: ojal&#225; pudi&#233;ramos haber entrado dentro, ese otro lugar bendecido por&#8230; la Mafia. A&#250;n as&#237;, fuisteis se&#241;alados y tocados por la marca. Vuestro futuro ser&#225; todav&#237;a m&#225;s gris.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A aquellos que la presencia del hombre lobo les repugnaba y que lo &#250;nico que deseaban era sacarse una foto frente al Oso y el Madro&#241;o libres de su horrible figura: oh, fuisteis tambi&#233;n se&#241;&#225;lados y tocados por la marca. Vuestro futuro ser&#225; a buen seguro tan aburrido como ya lo son vuestras noches. Morir&#233;is de impotencia. Como ya advirtieran los letristas (los verdaderos lic&#225;ntropos del Sena herederos del Gran Hombre Lobo Arthur Cravan): &#8220;Necesitamos marcos m&#225;s bellos&#8221;, y ni el oso ni el madro&#241;o, ni ninguna otra escultura o arquitectura que recuerde al Antiguo R&#233;gimen, quedar&#225;n en pie. Retorna Courbet y os desaloja.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al poli que custodiaba el Congreso de los Diputados, ese lugar m&#225;s conocido como Sede de la Mafia Organizada, y los otros agentes que en estampida salieron tras el hombre lobo: la pr&#243;xima vez tendr&#233;is que ser m&#225;s &#225;giles si quer&#233;is echarle el guante. Nos quedamos con vuestros comentarios de asombro (&#8220;&#191;Que co&#241;o es esto?&#8221;) y vuestra Antig&#252;edad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;A todos vosotros no os deseamos ninguna enfermedad, sino tan s&#243;lo La Enfermedad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;1Por vez primera en la historia, guardianes y esclavos comparten el mismo sue&#241;o que un d&#237;a dijeron amar y combatir. Lo visible y lo invisible, aquello que ya es despojo y aquello otro que se expone radiante, son todo uno, esto es, son parte de la misma barbarie. Resulta una tarea casi imposible separar la parte de autenticidad y de ser, de su opuesto. Nos hemos confundido y suplantado hasta el punto de que lo borroso y el ruido, esto es, la informaci&#243;n destruy&#233;ndose a s&#237; misma y convirti&#233;ndose en contaminaci&#243;n, es todo y tambi&#233;n lo &#250;nico que queda. Esa es la experiencia subjetiva, porque &#8220;s&#243;lo podemos comprender un mundo que nosotros mismos hemos hecho&#8221; (Nietzsche).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;2El hombre lobo llega en el a&#241;o de los malos augurios. El enga&#241;o es sofisticado y pronto corremos a desear que lleguen las buenas noticias, que retorne acaso una alegr&#237;a que jam&#225;s aconteci&#243;. Unos y otros, propagadores del tumor del capitalismo de casino y tambi&#233;n ecologistas e izquierdistas de medio pelo, buscan ansiosos una nueva f&#243;rmula m&#225;gica que asegure la alternativa y la supervivencia. El despotismo financiero, que crease y vendiese humo, es otra expresi&#243;n de que el sistema se mantiene por la apoderaci&#243;n de los objetos sobre la realidad y la suplantaci&#243;n de la subjetividad por la mercanc&#237;a. As&#237;, no resulta extra&#241;o que ante cualquier acontecimiento perturbador el mundo se encomiende a una divinidad que hoy es menos divina que nunca; se asume una repugnante dejadez vital y se pide a nuestros enemigos (el Estado, el Espect&#225;culo, los tecn&#243;cratas de todo tipo) que resuelvan ese acontecimiento, como si ellos no tuviesen nada que ver en su gestaci&#243;n y con la imperdonable creencia de que es lo &#250;nico posible, as&#237;, aparecemos una y otra vez como &#8220;adoradores de &#237;dolos, como cat&#243;licos, los partidarios del sistema dinerario y mercantilista&#8221; (Marx, Manuscritos). Se admiten instancias que, de facto, son superiores a nosotros porque en esta relaci&#243;n dial&#233;ctica y perpetua que somos en nuestra existencia reconocemos el poder de nuestro enemigo pero nunca el nuestro. Este reconocimiento espiritual es aquello que mantiene la dominaci&#243;n y nos revela nuestra condici&#243;n de dominados. As&#237;, no era de extra&#241;ar que el mismo Banco de Espa&#241;a, llegados a un punto concreto, confesase que la crisis era un may&#250;sculo acto colectivo de desconfianza hacia el sistema financiero en su conjunto. Rota la cadena de consensos y de aceptaciones, destruida la Mafia por la insubordinaci&#243;n de sus administrados, se realiza entonces una llamada a la vuelta a la fe y que la abstracci&#243;n permanente (el dinero l&#237;quido y el mercado) retome el lugar del que fue desplazada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En este orden, s&#243;lo habita la ilusi&#243;n, que incluso ha entrado en el circuito comercial. As&#237;, s&#243;lo bajo esta idea se puede entender que cada vez con mayor ah&#237;nco se viva en un mundo virtual en el cual se compran casas virtuales y se disfruta de sexo virtual. En el fondo, &#233;sa es toda la felicidad. &#191;Qui&#233;n desea acaso perseguir la autenticidad de la vida en un mundo en que la copia sabe y siente mejor que su original? La experiencia vivida, arrasada por el napalm de la separaci&#243;n, es eliminada. El cocain&#243;mano de Wall Street, el hiperactivo zombie de la gran manzana y el &#250;ltimo currito de esta ciudad pueblan el ej&#233;rcito que ser&#225; pasto de sus propios errores, porque mientras esta crisis y las que vengan sean exorcizadas haciendo llamamientos a otra econom&#237;a, estaremos abocados a padecer mayores fatalidades. Lo peor que nos puede suceder es, sin duda alguna, la vuelta a la normalidad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nuestro conocimiento de esta crisis es tan escaso como el conocimiento sobre nuestra propia vida, almacenada en circuitos de informaci&#243;n virtual, en cuentas de cr&#233;dito, en bases de datos de m&#243;viles, en contratos que una vez firmamos y que desconocemos (las cl&#225;usulas, las caducidades&#8230; todo ello medido en forma de tiempo y econom&#237;a) basados en la prestaci&#243;n de un consentimiento que vale menos que el &#8220;s&#237;, quiero&#8221; del novio, en mensajes de amor reservados para siempre en la pantalla del tel&#233;fono. All&#237;, en esos escasos cent&#237;metros, queda el despojo de la experiencia y del sue&#241;o, la belleza. Entre el marasmo de datos financieros, tan abrumadores, estamos nosotros, intentando comprender c&#243;mo, cuando y por qu&#233; y esa inoperancia y pobreza, esa incompetencia y desnudez, &#8220;pesa como una pesadilla en los cerebros de los vivos&#8221; (Marx).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;&#191;De donde vienen ellos? Qui&#233;n sabe. &#191;Qu&#233; es lo que quieren? Ellos no pueden decirlo, pero la luna lo sabe. Y los werewolves lo saben (&#8230;). Pelea sucio. La vida es real&#8221;
Black Mask/Motherfuckers&lt;/p&gt; &lt;p&gt;3El intento por parte del poder por explicar la revuelta, que hace poco tuvo su epicentro en Grecia y sus r&#233;plicas e imitadores m&#225;s all&#225; de sus l&#237;mites, no es otra cosa que la perentoria necesidad que tienen aquellos que cuentan la verdad por comprenderla. Y no porque la teman sino porque a&#250;n no la conocen, no saben tratarla y, tambi&#233;n, como tratarnos. Una vez concluido este proceso de aprendizaje, h&#225;bilmente resuelto mediante la demonizaci&#243;n y la puesta en circulaci&#243;n de un discurso represivo y demoniaco capaz de invocar todo tipo de males futuros si los revoltosos no reciben su merecido, lo dem&#225;s es palabrer&#237;a barata. Se olvidan de aquello que nos resulta m&#225;s importante. &#191;C&#243;mo designar a los que apoyan el sistema? Arreglado el entuerto de la lucha sem&#225;ntica por definir lo desviado y monstruoso (la violencia y el caos), nada les resulta m&#225;s f&#225;cil que seguir adelante. Pero el pro-sistema, numeroso y visible, habita en cada ciudad perpetuando una violencia mayor. Y tiene mala prensa, porque a pesar de lo dicho en el presente texto, se percibe la constataci&#243;n de que ya nada es lo que parec&#237;a ser, ni tan siquiera una vida sustentada en la promesa de algo mejor. Hasta el mayor de los pol&#237;ticos del star system, Sarkozy, ha dicho que &#8220;los bancos son culpables&#8221; (El Pa&#237;s). Muchos pretender&#225;n que ahora debemos definirnos, m&#225;s bien justo lo contrario. Ese mundo que ya tiene la marca comercial de &#8220;antisistema&#8221; no puede ni debe desarrollarse hacia dentro de s&#237; porque se devorar&#225; a s&#237; mismo y mostrar&#237;a lo que en realidad es hoy en d&#237;a: un movimiento min&#250;sculo y pol&#237;ticamente pobre. Debe superarse a s&#237; mismo y buscar en la calle su lugar com&#250;n hacia los otros. &#191;Qu&#233; oponemos? El contacto f&#237;sico y la gimnasia, la carrera y la risa, la sorpresa y lo grotesco, contra la ciber protesta, el aislamiento. No ha habido ning&#250;n otro tiempo en el que, con mayor raz&#243;n, tenemos &#8220;lo que nos merecemos&#8221;. Renglones torcidos contra la rectitud de la Organizaci&#243;n. Dispersarse y anticiparse. Buscar el peligro antes de rehuirlo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo importante no es lo que alli se haga o deje de hacer. Grecia desaparecer&#225;, pero no el poder de su aspecto did&#225;ctico. Este a&#241;o y el que viene dar&#225;n muchos sustos a la clase dirigente y no menos sorpresas a los cad&#225;veres de la izquierda. Sus t&#225;cticas y discursos pueden ser desviados y adaptadas a las dif&#237;ciles circunstancias actuales. Lo relevante es buscar el modo de lograr su madurez pol&#237;tica, cuya entereza y capacidad de an&#225;lisis les han hecho, por un lado, intentar expropiar comisar&#237;as y edificios del Estado y, por otro, pagar a la humilde propietaria de un kiosko incendiado por ellos mismos durante las protestas el coste de su reparaci&#243;n y puesta en funcionamiento.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;4La furia del hombre lobo es ya un llamamiento mundial a sacudir este escenario, pero tambi&#233;n a sus actores. Deseamos extender sin control ese &#8220;veneno&#8221; sin esperar al oto&#241;o o a la luna. En medio de esta perplejidad insolente, edificada con los peores rasgos del civilizado, se levanta el lic&#225;ntropo. Nadie fue/es inocente. Lic&#225;ntropos y bebedores de sangre que se niegan a cualquier di&#225;logo posible porque saben que la comunidad y lo social han desaparecido. No entablan una amistad enlatada sino s&#243;lo una jodida y bella dial&#233;ctica de liberaci&#243;n. Ahora s&#243;lo hay espacio para el enfrentamiento en la b&#250;squeda del hilo invisible que nos conecte con la realidad. Encontrarlo no es tarea sencilla. (&#8220;Hab&#237;a encontrado una manera de no participaci&#243;n que, como una ara&#241;a, me conectaba con la realidad a trav&#233;s de un hilo invisible&#8221;. E. Junger). Su &#250;nico programa dice &#8220;Adelante&#8221; y de cabeza &#8220;contra ellos&#8221;, sin esperar nada pero sin detenerse jam&#225;s para evitar ceder al influjo de las ilusiones.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;	Vigor, fuerza, este jodido tiempo sin duda catastr&#243;fico en el que con espanto se mira hacia atr&#225;s y tambi&#233;n hacia delante sin ver nada, o mejor a&#250;n sin distinguir nada. El pasado es rescatado penosamente y entonces se le llama &#8220;memoria hist&#243;rica&#8221;. Cada uno hace sus predicciones y quinielas, pero la memoria es hoy m&#225;s que nunca enciclopedia y televisi&#243;n, esto es, Ideolog&#237;a e imagen, chisme y alienaci&#243;n. Igual que esa memoria hist&#243;rica que se reclama, a veces llega y cuando lo hace es de forma pornogr&#225;fica: se la entierra y sepulta entre listas y papeles oficiales. Entonces &#191;Nuestro deseo cual es? Que los muertos se paseen frente a las casas de sus verdugos, que la muerte hable, que ellos rellenen este presente all&#237; donde s&#243;lo hay esc&#225;ndalo ef&#237;mero, provocaciones para ni&#241;os y sectas, que el horror impregne este Horror y que, por f&#237;n, podamos hacer un sano ajuste de cuentas. Oh, amigos&#8230; pasearnos por ciudades que se derrumban repitiendo la famosa frase de otro hombre lobo, Baudelaire, y que dec&#237;a: &#8220;Aqu&#237; huele a destrucci&#243;n&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las condiciones nos moldean; nos reclaman. Nosotros alegremente cedemos al paso de este tiempo que, literalmente, nos ha traspasado. Por eso, decimos que aquello que falla no es otra cosa que el esp&#237;ritu. El esp&#237;ritu de la reacci&#243;n es como una mezcla de profec&#237;as y violencias, el creerse un cruzado: hip&#243;critas a tiempo completo. Detestan la noche. Tienen miedo. Pero, &#191;Y el esp&#237;ritu de los izquierdistas? Otra mezcla de profec&#237;as y violencias: son palabrer&#237;a barata, anarquistas diez minutos al d&#237;a, pero reaccionarios en casa. La calle les supera. Mienten a la noche y temen al salvaje que les revienta sus utop&#237;as de juguete y de andar por casa. Viven como lo hacen los secuestrados. Todos ellos son ese mediocre esp&#237;ritu de Carl Einstein: &#8220;Llamamos esp&#237;ritu a una especie de pudding de mezcla blandengue&#8221;.
El hombre lobo es un s&#237;mbolo del desastre contempor&#225;neo. No es una imagen que anuncie desastre alguno; si esa imagen debe hablar es para mostrar lo ya acontecido. No anticipa nada. Tan s&#243;lo nos advierte de que hemos llegado tarde, y quiz&#225;s mal. &#191;Qu&#233; hay hoy frente a la hermosa fuerza negadora del hombre lobo? El triste espect&#225;culo de los foros sociales, izquierdistas warholianos, defensores del arte y la cultura, artistas en busca de algo mejor en que emplear su tiempo (y tambi&#233;n su vida), fil&#243;sofos que se empe&#241;an en no realizar su filosof&#237;a, cristianos rebeldes, gente enrollada fascinada por un lenguaje que nos produce sonrojo: hablan de soberan&#237;a alimentar&#237;a, participaci&#243;n ciudadana y, lo mejor de todo, piensan que son posibles ciudades y sistemas m&#225;s humanos sin previamente no dejar piedra sobre piedra y desmontar sus /nuestras cabezas. El poder permanece ah&#237;. El juego estalla entre las seguras paredes del centro social. Est&#225;n satisfechos. Pero la vida es real y tiene m&#225;s que ver con la fangosa apariencia de la Ca&#241;ada Real que con la perversi&#243;n l&#250;dica del may day. Oh, si pudi&#233;ramos&#8230; os dar&#237;amos Terror, el mismo del que hicimos apolog&#237;a en las pasadas conmemoraciones del 2 de Mayo y que evocaba el placentero deleite de la guillotina, el terror conspirador y lo mejor de la Revoluci&#243;n. Bien, este no es nuestro tiempo, porque estamos exiliados de sus ritmos, pero, sin lugar a dudas, sabemos bailar; no nos hace falta el folclore para disfrutar de la fiesta. Necesit&#225;is el poema, nosotros no. Necesit&#225;is hermosas teor&#237;as hechas a vuestra medida (&#161;precariado!), nosotros no. Todo ello justifica vuestro enrollado estilo de vida, algo que os diga que sois sujetos revolucionarios. Pero &#191;sois sujetos?, mejor a&#250;n: &#191;Sois acaso revolucionarios? Tan s&#243;lo precis&#225;is ver que este mundo ya se viene abajo y los s&#237;mbolos que anuncian su debacle est&#225;n estallando en vuestras narices (la revuelta de las banlieus, los griegos y su bandera negra, las luchas contra la tecnolog&#237;a depredadora y las ciudades, aquellos que hablan ya sin apuro de anarquitectura y terror, los estallidos de conflicto cuando la vida cotidiana se interrumpe en el metro, en la misma calle, etc.).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Lo m&#225;s temido es aquello que ejerce m&#225;s poder y fascinaci&#243;n y, de este modo, el autoritarismo y el fascismo son hoy, bajo el Espect&#225;culo que se desarrolla mediante la idea de progreso y libertad, las fuerzas tel&#250;ricas que mueven la historia. Para entender el tama&#241;o de esta empresa hemos de tener en cuenta que, actualmente, el simulacro no es la copia de una experiencia vital, sino la copia de su copia. En este punto, el entendimiento se convierte en azar. Fallada la elecci&#243;n, concebimos nuestra postura en un sentido constructivo y disfrutamos la copia como si fuera su aut&#233;ntico. Su doble ha satisfecho a quien buscaba tesoros. Con la p&#233;rdida de referencias acerca de un proyecto revolucionario, desaparece el modelo. No hay programa y, por consiguiente, el discurso est&#225; roto. Y no cabe la posibilidad de pegar los pedazos rotos. Hay que lanzarse a so&#241;ar para poder volver a aullar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;A pesar de que seas un hombre puro de coraz&#243;n y digas tus oraciones por la noche, te convertir&#225;s en lobo cuando florezca el veneno y brille la luna de oto&#241;o&#8221;
(Curt Siodmak)&lt;/p&gt; &lt;p&gt;5&#191;Qu&#233; hacemos entonces nosotros, gente tan peque&#241;a, hombres y mujeres de un min&#250;sculo grupo de agitaci&#243;n y terror? &#161;Desviamos el comportamiento salvaje que dijera Levi Strauss para nuestra causa, que no es otra que la de cualificar mejor la guerra social!. Escindido el hombre de cualquier proyecto, &#233;ste ya no es hombre ni individuo. Es portador del desastre porque carece de proyecto. Sobrevive, sin m&#225;s, y se le condena a vagar, sin raz&#243;n ni destino, por la esterilidad de lo social y la comunicaci&#243;n. El desierto y la ruina es el &#250;nico paisaje posible de esta &#233;poca. Se enga&#241;a porque s&#243;lo ha conocido el enga&#241;o. Dice ser feliz, e incluso puede que lo sea porque, en el fondo, &#191;qu&#233; es la felicidad sino el separarse tanto de la vida que sus dolores y privaciones te sean indiferentes? Se dice abiertamente: &#8220;La partida ha concluido&#8221; y se saluda el retorno a Thanatos, que siempre estuvo all&#237; y nunca nos abandon&#243;.
La dificultad es inmensa. Podr&#237;amos reconocer que, llegados a este punto, el individuo, o los pedacitos que quedan de lo que fue, deben elegir entre &#8220;recaer en la barbarie o comenzar la historia&#8221;, pero &#191;Por d&#243;nde se comienza? Y, adem&#225;s, &#191;desde d&#243;nde?. Si todos los aspectos de la vida se hallan ya colonizados y son territorio ocupado, &#191;hac&#237;a d&#243;nde debemos dirigirnos? Incluso aquellos que pretenden un retorno hacia un pasado que se dice maravilloso plantean seguir un camino del que ya no queda apenas rastro. Perdido el sendero, perdida la memoria y la tradici&#243;n. Muchos de quienes se reclaman nuestros compa&#241;eros de filas han afirmado, y no yerran, la desaparici&#243;n de la conciencia de clase. A&#250;n siendo cierto, sus previsiones se quedan cortas. No s&#243;lo ha desaparecido el proletario como tal, sino que a partir de los a&#241;os setenta, una vez liquidada la revuelta del 68, se termin&#243; por definir su contemporaneidad y por medio de ciertos &#8220;logros&#8221; izquierdistas tambi&#233;n su perpetuaci&#243;n y su fracaso: delegados y sindicatos convertidos en pilares del capitalismo, negociaciones colectivas, especializaci&#243;n laboral y aislamiento entre los trabajadores. Bajo esa tierra quemada pereci&#243; lo social en el medio obrero, y no s&#243;lo eso. Tambi&#233;n, y esto es lo determinante, hemos de afirmar que si la conciencia de clase &#8220;no es m&#225;s que la socialidad, la capacidad para establecer v&#237;nculos sociales al margen de todo imperativo econ&#243;mico o pol&#237;tico&#8221; (T. Arno, De la Critique), la desaparici&#243;n de una especie de lugar de encuentro de los explotados ha desaparecido tambi&#233;n. Finaliza la historia de lo social en movimiento e impregnaci&#243;n y con ello concluye la comunicaci&#243;n. A partir de entonces, s&#243;lo los m&#225;s bonachones de entre los m&#225;s est&#250;pidos creen en una empat&#237;a social, en una conciencia determinada por la clase. Esa transformaci&#243;n de las fuerzas negativas ha desbordado al sujeto (revolucionario) para derramarse sobre todos los aspectos de la vida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ya nada &#8220;se ve&#8221;, sino todo &#8220;se parece&#8221; y, por eso, no nos distinguimos del nigeriano y el inmigrante ilegal que se pasea por la metropoli con una gorra en la que se muestra la menci&#243;n de &#8220;Nueva York&#8221; con la intenci&#243;n de parecerse otro y as&#237; evitar la delaci&#243;n, el control y la violencia en forma de expulsi&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;El Diablo tiene la naturaleza de un lobo; siempre mira a la humanidad con malos ojos y continuamente da vueltas en torno al reba&#241;o de fieles de la Iglesia, para arruinar y destruir sus almas&#8221;
Bestiario de Aberdeen, a&#241;o &#191;1200?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;6Esta es la &#233;poca de la ausencia: ausencia de un proyecto, ausencia de peligros. Por tanto, hemos de invocarlos, aunque sea toscamente. En lo desconocido, si acaso podemos hallarlo fuera de los conf&#237;nes del cibermundo y la cibervida, reside todav&#237;a la experiencia m&#225;s libre posible de entre todas las posibles, porque &#8220;all&#237; donde el peligro crece, crece tambi&#233;n lo que salva&#8221; (Holderlin). El rostro del hombre lobo es el espejo deforme sobre el que debe observarse la fealdad del mundo. Su fantasmagor&#237;a ha llegado hasta tal punto que esa grotesca fealdad, encarnada en sus aspectos m&#225;s brutales con la visi&#243;n de los soldados israel&#237;es arrasando Gaza, se representa como bella e inmaculada. El orden de los soldados y sus nobles causas que se dicen superiores, su orgullo patrio y su recibimiento en el ba&#241;o de las masas, entre otros ejemplos de civilizaci&#243;n, limpian el espejo de la historia ante cualquier horror. El horror es consecuencia de un mundo que desea ser bello y hoy lo monstruoso se escribe con nombre &#225;rabe.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En el fondo, la inversi&#243;n de la vida ha sido precedida de otro trabajo todav&#237;a m&#225;s enorme, como fue la capacidad para nombrar algo sin hablar realmente de ello. Se escribe y se observa. Nada m&#225;s. Y se hace todo siguiendo esos dictados. Se presume y se proclama. La propaganda trabaja silenciosamente al servicio de un ruido de sables que hoy, m&#225;s que nunca, es tambi&#233;n ruido de plumas. Pero en medio de este ruido existe siempre un instante de lucidez, hasta en el m&#225;s est&#250;pido, en que se dice &#8220;vivo sin vivir en m&#237;&#8221;. De ah&#237; a un proyecto transformador es hablar por hablar, pero todav&#237;a puede y debe hablarse a&#250;n en medio del ruido.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;7Cada vez con mayor ah&#237;nco y claridad se descubre la apariencia mafiosa del poder. Oculta y se desnuda cuando le conviene, pero su apariencia mafiosa permanece siempre. Los &#250;ltimos hechos as&#237; lo evidencian, al ser desentra&#241;ada una oscura y asentada red de espionaje entre miembros del mismo partido, en este caso el Partido Popular de Madrid; unos hechos que demuestran las relaciones de espionaje y rivalidad entre las familias pol&#237;ticas. A pesar de la existencia de un l&#237;der supremo en el Partido, &#233;ste adopta el rango de capo di tutti capi. Ante ello, voceros y tertulianos lo se&#241;alan como un esc&#225;ndalo cuando es el resultado de un tumor incontrolado; no supieron taparse los unos a los otros y, a falta de &#233;tica alguna, se delataron.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En la d&#233;cada de los treinta, en Nueva York, Salvatore Marranzo (l&#237;der mafioso) convoc&#243; una reuni&#243;n en la que se decidi&#243; que, una vez elegido el jefe de todos los jefes, cada familia defender&#237;a a los suyos. Las familias tendr&#237;an un jefe y un subjefe y, bajo ellos, habr&#237;an otros a modo de tenientes. El resto eran soldados. Hoy sucede algo parecido. Se rinde fidelidad al l&#237;der, pero las luchas fratricidas por hacerse con el control y la hegemon&#237;a pol&#237;tica son el modus vivendi de la Mafia, esto es, del Estado y la forma democr&#225;tica que adopta. El individuo que se desarrolla bajo las leyes del hampa debe conocer este terreno, porque la Mafia est&#225; siempre en todos los lugares en los que la mercanc&#237;a se expresa, es decir, habita en todas y cualesquiera partes. Y, adem&#225;s, debe ya suponer que estar&#225; espiado en todo momento, que su eventual desviaci&#243;n no ser&#225; permitida y que los soldados de la Mafia se ocupar&#225;n de que as&#237; sea. Pero hoy, cuando la Mafia gobierna todos los rincones, debe tambi&#233;n tener en cuenta que sus afiliados se cuentan por doquier all&#237; donde haya miedo e inhibici&#243;n, donde se tema al hombre lobo y al placer an&#225;rquico que evoca, all&#237; donde se condene a los rebeldes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;8Con respecto al hombre lobo, primero fue el lobo y luego el hombre; fue el hombre el que dot&#243; de naturaleza al lobo. Este es un ejemplo m&#225;s, de entre tantos otros, del modo de significar la realidad. Para muchos, el lobo era un ser bestial y cruel, emanaci&#243;n directa de lo maligno y del mismo demonio. Fue tal la arrogancia del hombre y su h&#225;bito de corromper todo que, desde entonces, nombr&#243; y signific&#243; a la mujer como la loba, esto es, el ser de las tres concupiscencias: los ojos, la carne y el orgullo de la vida.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dante, en el Infierno, se refiri&#243; a ello se&#241;alando estos tres elementos en la forma de una pantera, una loba y un le&#243;n. La loba era la corrupci&#243;n por y de la carne. Pero el lobo, como ser salvaje e ind&#243;mito, a pesar de su nombrada maldad, tambi&#233;n fue usado por el Poder para aterrorizar. No desech&#243; el terror para imponerse. Igual que los cuerpos especiales nazis durante y despu&#233;s de la Segunda Guerra Mundial, los temidos Werewolves, muchos pr&#237;ncipes hicieron uso del lobo para reafirmar su poder. La nazi Orden del Wehrwolf, liderada por el c&#233;lebre nazi Hans Pruetzmann, era un grupo paramilitar, y luego acabada la guerra clandestino y abiertamente terrorista, que practicando la guerrilla urbana atacaba a los aliados detr&#225;s de sus l&#237;neas. Sus militantes eran adolescentes fan&#225;ticos pertenecientes a la juventud hitleriana.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El cristianismo fue el primero que, de manera uniforme, design&#243; cualidades demoniacas al lobo como representante del diablo en la Tierra. Esto fue resultado de que para ese atajo de cretinos llamados cristianos s&#243;lo exist&#237;an dos formas de comprender los sucesos brutales y los acontecimientos anormales: o Dios o el mismo diablo. Y ello porque desde tiempos remotos se ven&#237;an reflejando transformaciones de animales en seres humanos y viceversa. En este combate, por supuesto, iba a ser Dios quien derrotase al demonio y a los lobos, y sus adoradores luciferinos semihumanos ser&#237;an castigados. Los hombres lobo iban a ser los renglones torcidos de la naturaleza humana, otras veces seres proscritos incapaces de ser presentados ante todos como rebeldes, o bien, personas que por cualquier circunstancia se expresaban como distintos a sus contempor&#225;neos. No exist&#237;a posibilidad alguna de que los dos mundos se confundieran y, de este modo, Dios, por medio de su s&#233;quito de enviados a la Tierra, pondr&#237;an orden en el desorden y exterminar&#237;a la desviaci&#243;n demoniaca en forma animal. Con el paso del tiempo, se dir&#225; que Dios no podr&#237;a permitir que en su terreno se produjesen transformaciones demoniacas y, por tanto, atribuy&#243; a estas f&#225;bulas y relatos un car&#225;cter de superstici&#243;n. Pero, tal y como Schmitt se&#241;al&#243;: &#8220;Desde el siglo XIII ya no existe la fatalidad del pecado; si alguien cae en las redes del diablo, es porque se lo ha buscado&#8221; (Historia de la Superstici&#243;n). As&#237;, las conocidas purgas de brujas, asesinatos de inocentes bajo la maquinaci&#243;n de ser hombres lobo y los herejes, fueron ya llamados c&#243;mplices de Lucifer.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;9En el siglo XIV, Alexander Stewart, futuro rey de Escocia, fue llamado el &#8220;Lobo de Badenoch&#8221; por su crueldad. Desde entonces, y mucho antes, el Poder se ha hecho pasar por cordero y por lobo seg&#250;n le interesase y, como sus s&#250;bditos comprenden la fuerza del l&#225;tigo para imponer su raz&#243;n, no hay guerra que libre contra estos que no aterrorice con la violencia y el bestialismo. As&#237;, el ej&#233;rcito primero debe arrasar toda forma de vida, civil o no, para luego imponerse, pero nunca al rev&#233;s (ve&#225;se las matanzas sionistas en los recientes ataques sobre Gaza). Para el Poder no existe distinci&#243;n alguna entre el car&#225;cter civil o no de sus s&#250;bditos sino m&#225;s que para realizar sus contratos, clasificar ilusoriamente a &#233;stos o para organizar racionalmente sus dominios. Nosotros somos sus enemigos en tanto que nos comportamos como tales. De la noche a la ma&#241;ana y seg&#250;n convenga, perderemos el estatus civil para ser objetivos de su ira o enemigos de su esencia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;10Nosotros, hombres lobo, hemos estado siempre. Nunca nos fu&#237;mos. Nos llamaron de muchos nombres posibles, entre ellos, el de &#8220;nahual&#8221;. En M&#233;xico, adoptamos la forma del hechicero y el shaman, es decir, &#233;ramos &#8220;nahuales&#8221;. En azteca, nahual es &#8220;nahualli&#8221; y se refiere a la vestimenta o piel y tiene que ver con la habilidad para transformarnos en mitad hombre y en mitad animal. En los pueblos prehisp&#225;nicos, el nahualli era uno de los hechiceros llamados &#8220;tlatlacatecolo&#8221;, que quiere decir &#8220;hombres b&#250;hos&#8221;, porque s&#243;lo aparecemos cuando cae la noche. El t&#233;rmino n&#243;rdico &#8220;Vargr&#8221; (del que proceden &#8220;were&#8221; y &#8220;garou&#8221;) tiene el doble significado de &#8220;lobo&#8221; e &#8220;imp&#237;o&#8221;. En un principio se utilizaba para designar a los forajidos que viv&#237;an como animales lejos de los lugares habitados, al margen de la sociedad y de sus leyes, y de los cuales se dec&#237;a en Inglaterra que ten&#237;an cabeza de lobo. Forajido y hombre lobo eran sin&#243;nimos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hoy el forajido es el antisistema, aquel que niega en su totalidad este mundo y que, por ello, se convierte en el desviado por excelencia, en el mayor enemigo de un orden del mundo que, a pesar de representarse rodeado de ellos, se sabe vencedor casi inexpugnable. Crea su imagen y su anti-imagen ante el espejo. S&#243;lo unos pocos buscan destruir el espejo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los tiempos han cambiado, evidentemente. Necesitamos nuevas estrategias, pero tambi&#233;n nuevos discursos; cambiar nuestra apariencia, mutar hacia lo inconfesable e imprevisible. En este escenario miramos atr&#225;s y vemos al antiguo Berseker, el guerrero lobo (el &#8220;ulfhednar&#8221; o pellejo de lobo), terribles guerreros que eran temidos por sus enemigos y que cubiertos de pieles, a la vez que pose&#237;dos por una extrema furia, aparec&#237;an de la nada atacando sin que el hierro les pudiese herir ni el fuego quemar. El Berseker es nuestro mejor aliado. El enemigo ya tiene a su propio ej&#233;rcito: los cuerpos de choque y la molesta pasma, pero que tan s&#243;lo son la expresi&#243;n m&#225;s vulgar del control, pero, y sobre todo, mantiene el dominio gracias a los chivatos, c&#243;mplices y colaboradores, los esp&#237;as espiados, los delatores y los cobardes. Es decir, todos y cada uno de los que temen al hombre lobo, el ser escindido violentamente de la sociedad. Nos reconocer&#233;is por nuestros ojos, que ning&#250;n poder podr&#225; cambiar. Si os sumerg&#237;s en ellos ver&#233;is amor y odio, la insoportable mirada de quien trae la guerra.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Yo tambi&#233;n soy un antisistema.
Hombre Lobo: 1
Mafia: 0&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Colectivo de Trabajadores Culturales La Felguera&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Mayo del 68: Bajo los adoquines tan s&#243;lo hay esti&#233;rcol.</title>
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		<description>Este es el tiempo en que los revolucionarios se encuentran en todos los lugares y, al mismo tiempo, en ninguno. La cultura de la contracultura, exaltada en conmemoraciones culturales como la de Mayo del 68, se expresa por medio de un estilo de vida alternativo que busca satisfacer un cierto deseo de vida satisfecha, a&#250;n cuando la violencia y la dominaci&#243;n ocupen ya todas y cada una de las parcelas en que la vida cotidiana se expresa. Lo cool, el buenrollismo y lo post han logrado semejante (...)

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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Este es el tiempo en que los revolucionarios se encuentran en todos los lugares y, al mismo tiempo, en ninguno. La cultura de la contracultura, exaltada en conmemoraciones culturales como la de Mayo del 68, se expresa por medio de un estilo de vida alternativo que busca satisfacer un cierto deseo de vida satisfecha, a&#250;n cuando la violencia y la dominaci&#243;n ocupen ya todas y cada una de las parcelas en que la vida cotidiana se expresa.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Lo cool, el buenrollismo y lo post han logrado semejante alquimia: Debord es &#8220;guay&#8221; y los anarquistas, como no, &#8220;super radicales&#8221;. Se importan ideas con sabor a podrido (Reclaim the streets, antiglobalizaci&#243;n&#8230;), porque siempre es mejor apuntarse a lo que ya no asusta ni a las viejas. Este es el triunfo de una sociedad que, para su supervivencia (es decir, su anhelo de caminar junto a la Historia), necesita de la disidencia y la rebeld&#237;a, a los artistas modernos. Sin ellos, bajo el ruido de sables y la represi&#243;n, se descubre el velo y emerge el hecho de que la revoluci&#243;n, el Terror, jam&#225;s ser&#225; permitido. Los m&#237;nimos &#233;ticos han sido rebajados a la altura del suelo, porque renunciando a la felicidad se persigue una banal satisfacci&#243;n, una devaluaci&#243;n grotesca de revoluci&#243;n parcial y siempre l&#250;dica: la fiesta o la mani-fiesta-acci&#243;n, la apariencia. Esta protesta es, casi siempre, multitudinaria y divertida. Triunfa. No obstante, como dijo Breton hace ya mucho tiempo, cuando otra revuelta del esp&#237;ritu era fagocitada (Dada): &#8220;Hace tiempo que el riesgo ya no est&#225; all&#237;&#8221;. Pero no parece importar, porque entonces las ideas se convierten en cultura, sin excitaci&#243;n, sin que tengan la virtud de ser un asalto a nuestras vidas. El movimiento se encuentra actualmente privado de vida porque participa directa y &#250;nicamente de la cultura y no de la revoluci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El fuego, igualmente, hace tiempo que tampoco est&#225; all&#237;. Ni siquiera el juego, motivado por el placer del disfrute, el movimiento an&#225;rquico, incluso el anonimato&#8230; hace tiempo que ya no est&#225; all&#237;. Mayo del 68, totalmente dirigido, programado y conmemorizado, en busca de un cierto consenso, por los directores, programadores y conmemoradizadores (&#161;que cada cual escriba sus nombres!), todos c&#243;mplices y actores de la buena conciencia en este a&#241;o 2008 de la rata, despojan lo &#250;ltimo que le quedaba a la revuelta.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Con la conmemoraci&#243;n de Mayo del 68 no se persigue, como algunos han se&#241;alado, abrir un debate, sino cerrarlo. En &#250;ltimo termino, se pretende reconciliarse con la Historia. Para ello, medios de comunicaci&#243;n de todo tipo, pol&#237;ticos, intelectuales, fil&#243;sofos, casi todos ellos espectadores ocasionales de los disturbios, tipos de segunda o tercera categor&#237;a en la revuelta sin nada que decir hoy, f&#243;siles como Glucksman, gentes que no dudaron en comer de cualquier plato y que a buen seguro ser&#237;an hoy repudiados por m&#225;s de un enrage, han acudido all&#237; donde se les ha llamado. Esto es hoy Mayo del 68. Tal grado de equlibrismo resulta inaudito. Guardan disciplinados la instant&#225;nea y no hay quien se atreva a decir que no estuvo all&#237;, en Mayo. Jam&#225;s un acontecimiento le sirvi&#243; a tantos personajes de r&#233;dito vitalicio ad infinitum. Nadie, a derecha e izquierda, ha perdido la ocasi&#243;n para opinar, comentar y, por supuesto, en muchos casos, decirse heredero del sesentayochismo. Cabe preguntarnos desde que instancias se ha impulsado esta masiva conmemoraci&#243;n. Podemos, efectivamente, pensar que los actos programados para este mes han sido promovidos por los mismos militantes, pero nosotros no somos tan est&#250;pidos. Por supuesto, existen casos honestos (pocos, muy pocos), pero o bien son aislados, o son el resultado de una incorporaci&#243;n cr&#237;tica y a posteriori a un evento que ya hab&#237;a sido programado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La libertad de expresi&#243;n no s&#243;lo implica el derecho a opinar y expresarse sin l&#237;mite alguno sobre cualquier asunto, sino tambi&#233;n el deber de escoger el &#8220;asunto&#8221;. La conmemoraci&#243;n de Mayo del 68 vino ya servida desde el Poder. No hay capital que se precie (Madrid, Par&#237;s, Londres&#8230;) en cuyos museos, fundaciones o filmotecas no se alabe el sentido est&#233;tico de aquella revuelta. El Poder nos ha dado el tema sobre el que hablar este mes, ha puesto suficiente pasta sobre la mesa y, en no pocos casos, ha actuado como buen topo &#8220;dejando hacer&#8221; a militantes para que estos sean quienes elijan los autores, eventos y lugares comunes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La conmemoraci&#243;n del mayo franc&#233;s pretende eso mismo: convertirlo en Historia, mediante un falso consenso seg&#250;n el cual se respete siempre la versi&#243;n oficial y se incida en aquellos aspectos m&#225;s espectaculares. Viejas y nuevas generaciones llegan, por fin, a un acuerdo &#8220;hist&#243;rico&#8221;. Bajo el pretexto del recuerdo se ensalza una fecha, unos mitos y una iconograf&#237;a de la que todos se dicen herederos. A la izquierda, pero tambi&#233;n a la derecha, resulta sospechoso ese consenso plural y pac&#237;fico. A todos estos radicales pret a porter Mayo les sirve como una forma snob de tener buena conciencia y demuestra, en &#250;ltimo t&#233;rmino, la incapacidad absoluta por vivir el presente, es decir, por impugnar la miseria contempor&#225;nea, instal&#225;ndose en la nostalgia y en lo peor de un pensamiento que no conduce a la acci&#243;n . La mitificaci&#243;n de cualquier belle epoque genera un resultado a&#250;n m&#225;s perverso, porque hace pervivir una ilusi&#243;n a modo de historia masticada y luego devuelta a la cultura popular, un cuento de hadas y una miserable evocaci&#243;n del porvenir pasado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Llegados a este punto, para nosotros Mayo de 1968 no tiene hoy otro valor cultural que el de la coca cola, la tecnolog&#237;a o el &#250;ltimo disco de moda. Es cad&#225;ver porque su conmemoraci&#243;n crea ideolog&#237;a (pensamiento socialmente condicionado y falsa conciencia). Todo c&#243;digo y toda ideolog&#237;a existen para ser derribados. Hoy, la &#250;nica lecci&#243;n &#250;til de Mayo de 1968 ser&#237;a la de denunciar la incre&#237;ble capacidad recuperadora de todos aquellos que renunciaron a la utop&#237;a y abrazaron un mundo que un d&#237;a dijeron rechazar y del hecho de que el arte y la cultura, es decir, el Poder, se mantiene a costa de producir la falsedad del placer, el juego y la libertad. Desvelar los mecanismos modernos de la dominaci&#243;n, esa es la tarea actual.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; D&#243;nde todo es fagocitado y la rebeld&#237;a es otro momento m&#225;s del orden y la cultura, &#191;Cu&#225;l es el papel del revolucionario? Si Mayo del 68 tuvo la sana costumbre de cuestionar e interrumpir a la autoridad all&#237; donde est&#225; se expresase (en facultades o en la calle), una buena dosis de &#8220;pedagog&#237;a sesentayochista&#8221; ser&#237;a interrumpir todos y cada uno de los actos que se han programado durante este mes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No, no est&#225; all&#237;, no busqu&#233;is rebeli&#243;n en los actos de Mayo del 68.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Bajo los adoquines tan s&#243;lo hay esti&#233;rcol.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Colectivo La Felguera, mayo 2008.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Elogio de la Normalidad </title>
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		<description>&#8220;Los viejos no mueren, se duermen un d&#237;a y duermen demasiado tiempo&#8221; Jacques Brel Las porras de la pasma han terminado por definir la mejor clase que los estudiantes hayan podido recibir en lo que va de a&#241;o. Pero antes, unas consideraciones urgentes. La violencia policial de estos d&#237;as pasados tan s&#243;lo es el gesto m&#225;s crudo y espectacular de c&#243;mo se expresa el Poder cuando se le desprecia y no se le trata como tal. Es la arrogancia, la informalidad y el salvajismo de los que luchan lo que (...)

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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&#8220;Los viejos no mueren, se duermen un d&#237;a y duermen demasiado tiempo&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Jacques Brel&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las porras de la pasma han terminado por definir la mejor clase que los estudiantes hayan podido recibir en lo que va de a&#241;o. Pero antes, unas consideraciones urgentes.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La violencia policial de estos d&#237;as pasados tan s&#243;lo es el gesto m&#225;s crudo y espectacular de c&#243;mo se expresa el Poder cuando se le desprecia y no se le trata como tal. Es la arrogancia, la informalidad y el salvajismo de los que luchan lo que inquieta a la derecha, pero tambi&#233;n a la izquierda, esto es, a todos aquellos que desean una vuelta a la normalidad. &#191;Qu&#233; tiene el estudiante que lo puede convertir en una amenaza? Su posibilidad de interrupci&#243;n constante, el desacato y las ganas de juego.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No hay mayor deseo de paz que el que todo vuelva a la normalidad. La calma que sigue a la tempestad. Es esa calma en la que no s&#243;lo parece que no pasa nada, sino que, realmente, no pasa nada. Muchos se felicitan que todo vuelva a la normalidad; respiran aliviados de que todo vuelva a sus cauces normales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este elogio de la normalidad es, sin embargo, el modo en el que lo que se quiere conservar expresa su victoria. Es el modo en el que ella misma, aunque se sabe mentirosa, hace ver al mundo cr&#233;dulo que todo vuelve a ser lo que era antes de que pasara nada .&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero todo ha pasado. Ya nada es diferente porque nada era diferente. Los &#250;ltimos d&#237;as de lucha contra la imposici&#243;n de la mafia europea no son un modo de anormalidad dentro del transcurrir de la vida pac&#237;fica. Lo extra&#241;o no es preguntarse por qu&#233; ahora se ha despertado una conciencia con respecto a la mercantilizaci&#243;n de la Universidad y de la vida en general. Lo extra&#241;o es preguntarse por qu&#233; esa conciencia no se hab&#237;a ya dado antes.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No es ahora cuando la aprobaci&#243;n del EEES se hace m&#225;s patente. Lo extra&#241;o no es que ahora todo parezca m&#225;s urgente sino el que esta tempestad no haya comenzado antes. Lo anormal no es mostrar lucha, acci&#243;n y resistencia contra el EEES; lo anormal no es la okupaci&#243;n de instituciones universitarias para reclamar algo que las mismas instituciones usan como ideolog&#237;a justificatoria: la democracia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Desde el primer momento se ha pedido di&#225;logo con las instituciones acad&#233;micas para poder frenar el EEES. &#191;Realmente alguien pensaba que esas instituciones iban a responder afirmativamente? Ya el modo en el que esas mismas instituciones est&#225;n ordenadas demuestra la escasa estima que se le tiene al estudiantado dentro de cualquier instituci&#243;n universitaria. Nuestro papel es el de pagar y callar. M&#225;s all&#225; de eso, nada se nos est&#225; permitido. Los estudiantes han hablado como aquello que son, estudiantes, sin darse cuenta de que este di&#225;logo se encuentra viciado desde su ra&#237;z. Lo que aqu&#237; se decide es un pulso contra el poder, esta vez representado por los due&#241;os y defensores de esas deleznables f&#225;bricas de ciudadanos. En esta relaci&#243;n dial&#233;ctica se debe definir que el esfuerzo mostrado tiene que ser para destruir la Universidad hasta que no sea posible una vuelta a la normalidad. Es m&#225;s, su naturaleza implica su abolici&#243;n. Es una instituci&#243;n, no s&#243;lo al servicio de la Mafia (la mercanc&#237;a organizada como una fuerza), sino que nos convierte en mercanc&#237;a; tutela una vida de mierda a medio camino entre el aburrimiento y la esquizofrenia.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Es a esas instituciones a las que hay que pedir di&#225;logo? Ciertamente quien creyera tal cosa habr&#237;a de extra&#241;arse por la actuaci&#243;n de la polic&#237;a. Una de las miop&#237;as del movimiento es no haber previsto la confrontaci&#243;n violenta contra la autoridad.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ni siquiera en el mayor escenario de legitimidad democr&#225;tica la autoridad dejar&#225; de usar la violencia para definirse. Siempre y en lo sucesivo ocurrir&#225; lo mismo. Las consignas a favor de la salida de la polic&#237;a de la Universidad revelan la misma miop&#237;a. No queremos la polic&#237;a fuera de la Universidad: la queremos desarmada y derrotada. Igualmente, los gritos en las manifestaciones en las que se dec&#237;a que los estudiantes no son delincuentes revelan otra miop&#237;a. El que no se inserta dentro del trabajo asalariado, ya es una forma de delincuente, un vago, un estudiante. &#201;ste y no otro es el modo en el que los medios de comunicaci&#243;n tratan el asunto. Los &#8220;antibolonia&#8221; contra las fuerzas de las instituciones democr&#225;ticas. Los estudiantes s&#237; son delincuentes. Y si eso significa estar contra el sistema que promueve lo muerto sobre lo vivo, la violencia salvaje y desatada contra la protesta inocente y naiv de gran parte del movimiento, entonces s&#237; que hay reivindicarse como delincuencia. S&#243;lo cuando el conflicto se de cuenta de la caracterizaci&#243;n social que tiene el estudiante, s&#243;lo entonces podr&#225; situarse en su justo lugar con respecto a las decisiones que deber&#225; tomar si realmente quiere negar la precarizaci&#243;n de la Universidad y de la vida en general.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La protesta debe permanecer en un punto en que no sepa como ser tratada por la Autoridad. Tiene que permanecer en movimiento, &#225;gil e imprevisible; tiene que desbordarse a s&#237; misma. S&#243;lo en este terreno ser&#225; posible empezar a considerar la idea de que la vuelta a la normalidad sea inviable. Y es este instante cuando entran en juego las posibilidades radicales. Maleantes contra estudiantes, hooligans contra negociadores. La anarqu&#237;a entrando en acci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;S&#243;lo en las &#233;pocas de conflicto se revela el car&#225;cter originario de cada cual. Y en esta ocasi&#243;n no est&#225; siendo una excepci&#243;n. La Universidad, dentro de un proceso m&#225;s generalizado, se revela como lo que lleva siendo desde hace tiempo: una f&#225;brica de asalariados e imb&#233;ciles. Ahora esta esencia pierde su m&#225;scara y se muestra tal y como la sociedad en su conjunto la necesita. Los que antes sal&#237;an beneficiados de poder adquirir las habilidades necesarias para el triunfo social, ahora lo tendr&#225;n m&#225;s f&#225;cil todav&#237;a. Los que todav&#237;a estaban en la ingenuidad de pensar que algo de excelso y humanista quedaba en lo universitario, ya han llegado al descreimiento. Si alguna vez hubo un atisbo de pensamiento cr&#237;tico en la Universidad (cr&#237;tica genuina y no la que se circunscribe a las buenas y correctas formas acad&#233;micas) ahora no servir&#225;n de nada. No se perseguir&#225;n, tal y como ocurr&#237;a en &#233;pocas pasadas, sino que, simplemente, ya no ser&#225;n &#250;tiles en una &#233;poca en la que la supervivencia ser&#225; tan alarmante y extrema que el pensamiento cr&#237;tico quedar&#225; arrinconado a la peor estirpe de los especialistas: los intelectuales.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por ello, no es exagerado afirmar que desde un punto de vista humanista el cierre de todas las Universidades no agravar&#237;a la situaci&#243;n social de nuestra vida. Simplemente dejar&#237;amos de ser especialistas de una especialidad para serlo de otra. En la Universidad, lo que menos cuenta es el conocimiento. Lo que triunfa es la supervivencia totalitaria y generalizada. Frente a ella, si la Universidad se convierte tambi&#233;n en una instituci&#243;n de gesti&#243;n de la precarizaci&#243;n, en ese caso la Universidad pasar&#225; a ser uno de nuestros objetivos. Este es el tiempo de jugar con fuego y del fuego del juego.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#161;V&#225;ndalos, sigan as&#237;! A nuestra fealdad le &#8220;ponen&#8221; vuestras terribles bellezas&#8230;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La Sociedad Secreta La Felguera&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Black Mafia&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>&#8220;En una fiesta me col&#233;&#8230;&#8221;</title>
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		<description>Desde hace varias semanas, hemos estado denunciando lo que supone esa alta operaci&#243;n de marketing cultural y falsificaci&#243;n hist&#243;rica que acontecer&#225; en breve: las fiestas con motivo del Bicentenario del Dos de Mayo. La izquierda, los anarquistas y los revolucionarios de Madrid y del Estado no han querido ver en ello otra cosa que una vulgar celebraci&#243;n. Pero &#161;ay! los nazis han sido m&#225;s h&#225;biles. Otra vez. Diversos grupos fascistas han convocado una concentraci&#243;n en defensa de &#8220;los martires de la (...)

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Desde hace varias semanas, hemos estado denunciando lo que supone esa alta operaci&#243;n de marketing cultural y falsificaci&#243;n hist&#243;rica que acontecer&#225; en breve: las fiestas con motivo del Bicentenario del Dos de Mayo. La izquierda, los anarquistas y los revolucionarios de Madrid y del Estado no han querido ver en ello otra cosa que una vulgar celebraci&#243;n. Pero &#161;ay! los nazis han sido m&#225;s h&#225;biles. Otra vez. Diversos grupos fascistas han convocado una concentraci&#243;n en defensa de &#8220;los martires de la patria&#8221;. Ellos han sabido captar, de una manera sublime, el verdadero y profundo significado (y, a&#250;n m&#225;s, sus motivos e intenciones) del nuevo fascismo patrio, de la construcci&#243;n posmoderna del mito y el h&#233;roe, y de la pen&#250;ltima justificaci&#243;n de Espa&#241;a, encarnados en el Dos de Mayo. Igualmente, una web ultracat&#243;lica y fascista se ha hecho eco de nuestras actividades y nos ha brindado un comentario de lo m&#225;s acertado: &#8220;Este grupo antisistema [ La Felguera ] lleva realizando todo tipo de llamadas y acciones en contra de la poca decencia que a&#250;n queda en Iberia&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;( &lt;a href='http://ibericahispanidad.blogspot.com/' class='spip_out' rel='nofollow'&gt;http://ibericahispanidad.blogspot.com/&lt;/a&gt; ).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Como a comienzos de siglo ilustr&#243; el cine racista americano, esta nueva versi&#243;n de &#8220;El nacimiento de una naci&#243;n&#8221; ha sido presentada como si fuera un parque de atracciones urbano que reconstruir&#225; los hechos de una forma espectacular. Hay trampa, pero tambi&#233;n cart&#243;n, y mucho.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este tiempo es un tiempo de locos y tiranos, de confusi&#243;n ideol&#243;gica y, sobre todo, de Ideologia. La Fura dels Baus, el Ayuntamiento de Madrid, la derecha y la izquierda, los liberales, lo peor de la clase intelectual&#8230; seguidores de Hitler y de Fernando VII, seguidores de Aguirre y Gallard&#243;n, juntos festejando el Bicentenario del Dos de Mayo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Cabalgar&#225; Aguirre a lomos de un hermoso caballo blanco y entrar&#225; a golpe de l&#225;tigo por la Plaza Mayor?&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Manipulan la historia porque ellos controlan la Historia. Hace unos d&#237;as el embajador franc&#233;s, el Sr. Delaye, estrechaba la mano del nefasto Reverte. Que indignidad. &#161;Napalm!. No obstante, en un hecho (&#161;s&#243;lo en uno!) coincidimos y, por esta raz&#243;n, este fin de semana hemos fijado en las calles del centro de Madrid un cartel titulado &#8220;Apoya la guerrilla urbana&#8221;, junto a otro que denunciaba a Fernando VII como &#8220;Terrorista Internacional&#8221; (ver archivo adjunto o web). &#191;Por qu&#233; la guerrilla urbana? Con su interpretaci&#243;n de los hechos, los defensores del Dos de Mayo han hecho una ardiente defensa de la autodefensa armada, de la insurrecci&#243;n popular y del leg&#237;timo derecho de todo pueblo a quitarse de encima al invasor a golpe de pistola y con las peores artes. Bien, pero que se aplique a todos. El olor a p&#243;lvora&#8230; a carne quemada&#8230; es el mismo que en Irak o que en cada pueblo africano que se levantase contra el opresor. &#191;Os acord&#225;is del carnicero de Kampala? Violencia. Y los rescoldos de la batalla del Madrid de 1808 son los mismos que las densas cortinas de humo que cada d&#237;a se pueden ver en Bagdad. Hemos tenido que esperar al a&#241;o 2008 para ver a las Autoridades justificando la lucha armada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Pero estamos hablando de un pueblo espa&#241;ol reaccionario y cobarde. Sin heroicidad. &#191;C&#243;mo eran buena parte de los incitadores al asesinato de franceses? el fraile del Convento de San Gil quien, subido a un improvisado p&#250;lpito entonces situado en el Arco de Cuchilleros, incitaba a las matanzas. &#8220;Era una guerra, y la guerra es&#8230;&#8221; (L&#243;pez Carcelen, historiador, sobre los fusilamientos del Dos de Mayo). &#191;Asesinatos? &#191;Qu&#233; son los fusilamientos de 32 madrile&#241;os en el Paseo del Prado al lado de los miles de iraqu&#237;es asesinados desde que comenzase la ocupaci&#243;n estadounidense? Emisarios del sifil&#237;tico Fernando VII difundieron pasquines llamando al levantamiento. En uno de estos, repartido a primera hora de la ma&#241;ana del Dos de Mayo junto a las orillas del Manzanares, se dec&#237;a lo suguiente: &#8220;Las diez de la ma&#241;ana es la hora fatal acordada para alzar el tel&#243;n a la m&#225;s sangrienta tragedia&#8221;. Otros, como Pedro Velarde, capit&#225;n de artilleria, entregaba armas a muchos madrile&#241;os que gritaban &#8220;Muerte a los franceses&#8221;. Ellos, los militares reaccionarios, junto al clero.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;El pueblo de Madrid? Hoy presentado como her&#243;ico&#8230; liber&#243; a varias decenas de presos de la peor cala&#241;a, que se mor&#237;an en el interior de las sucias c&#225;rceles, para que se enfrentasen a los franceses en la zona de la Plaza Mayor. Con cuchillos y palos, armados con objetos pesados y armas de fuego, tendiendo emboscadas a los franceses, acabando con la vida de todo aquel que fuera de origen franc&#233;s, temiendo por la defintiva implantaci&#243;n del &#8220;estilo de vida afrancesado&#8221;, defendiendo a su corrupto monarca. Y ahora, bajo la fanfarroneria del Bicentenario, una extra&#241;a alianza, formada por Ayuntamiento, Asociaci&#243;n Dos de Mayo y grupos neonazis, se forma para festejar el &#8220;martirio de los patriotas&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tras los actos &#191;Qu&#233; hay? el intento por dotar a la sangrienta historia de Espa&#241;a una nueva versi&#243;n, esta vez conmovedora y her&#243;ica, con sus h&#233;roes y sus heroinas (como Manuela Malasa&#241;a). Por eso, hemos manifestado nuestra opocisi&#243;n a cualquier forma de lavado de cara cultural que sirva de tabla de salvaci&#243;n para una naci&#243;n tan vil como la espa&#241;ola, cuya heroicidad no est&#225; en esos supuestos h&#233;roes, sino en otros sitios: en La Mano Negra, Durruti y Los Solidarios, en los renegados y los malditos, en todos los destructores de iglesias, en cada inmigrante que ha resistido el apartheid espa&#241;ol, en los habitantes del fango y la dignidad: Ca&#241;ada Real.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Qu&#233; defendemos? Lo hemos dicho un mill&#243;n de veces: el Terror, &#161;la revoluci&#243;n!, los valores de la Revoluci&#243;n Francesa y la Comuna de Par&#237;s contra Iberia y su cultura. Esta vez, los nazis no se han equivocado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;APOYA LA GUERRILLA URBANA&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Madrid, tumba del fascismo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Enterremos la celebraci&#243;n del Dos de Mayo &#161;Que retorne el Terror!&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Colectivo La Felguera&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Los espectros de Mayo y la profanaci&#243;n de las esculturas </title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/Los-espectros-de-Mayo-y-la.html</link>
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		<description>&#8220;Los potentados de hoy en d&#237;a entienden perfectamente la palabra &#171;revoluci&#243;n&#187;, cuando pretenden que la revoluci&#243;n ya est&#225; hecha. &#161;Que digan mejor la &#171;contrarrevoluci&#243;n&#187;! La revoluci&#243;n, hay que se&#241;alarlo una vez m&#225;s, es la felicidad de todos; esto es lo que no tenemos.&#8221; Babeuf: &#8220;&#161;La revoluci&#243;n es el orden!&#8221; Sr. Delaye, Embajador de Francia, &#191;Ha recibido ya nuestro telegrama? Como se suele decir: &#161;Esto es lo que hay!&#8221;. El Instituto Franc&#233;s guarda silencio, pero la Sra. Aguirre habla y habla&#8230; &#161;Mirad! ahora (...)

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&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Microfilms,2-.html" rel="directory"&gt;Microfilms&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;&#8220;Los potentados de hoy en d&#237;a entienden perfectamente la palabra &#171;revoluci&#243;n&#187;, cuando pretenden que la revoluci&#243;n ya est&#225; hecha. &#161;Que digan mejor la &#171;contrarrevoluci&#243;n&#187;! La revoluci&#243;n, hay que se&#241;alarlo una vez m&#225;s, es la felicidad de todos; esto es lo que no tenemos.&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Babeuf: &#8220;&#161;La revoluci&#243;n es el orden!&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sr. Delaye, Embajador de Francia, &#191;Ha recibido ya nuestro telegrama? Como se suele decir: &#161;Esto es lo que hay!&#8221;. El Instituto Franc&#233;s guarda silencio, pero la Sra. Aguirre habla y habla&#8230; &#161;Mirad! ahora vuestro arte ilustra todos vuestros miedos: miedo al desorden y el caos, al deseo liberado y&#8230; el retorno del Terror. De forma sencilla y modesta hemos desviado, durante una maravillosa tarde, vuestras sagradas esculturas del Paseo de la Castellana y AHORA un pu&#241;ado de locos quieren joder vuestra infame celebraci&#243;n del Dos de Mayo. &#191;Qui&#233;n los ayuda? Fr&#237;o, fr&#237;o, fr&#237;o&#8230; &#161;Wikipedia trabaja junto a la disidencia! (entra antes de que lo borren: &lt;a href='http://es.wikipedia.org/wiki' class='spip_out' rel='nofollow'&gt;http://es.wikipedia.org/wiki&lt;/a&gt; /Levantamiento_del_dos_de_mayo #Enlaces_externos).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Todo est&#225; previsto y as&#237; ha de seguir siendo. La historia tiene una marcha triunfal que no se puede parar. Los due&#241;os de la historia le dan a &#233;sta un sentido, una direcci&#243;n que contiene en s&#237; una significaci&#243;n: la de que nada puede ser de otra forma que tal y como es. La historia en su infinitud alcanza a ser finita, esto es, se presenta como determinada, conclusa. La democracia y el capitalismo son su culminaci&#243;n y no cabe ir sino hacia su continua perpetuaci&#243;n. Y para que la inmovilidad contin&#250;e su curso no basta s&#243;lo con el riguroso y cotidiano control, el desarrollo autonomizado de la econom&#237;a y la imposici&#243;n de falsas necesidades, es necesario tambi&#233;n extirpar cualquier memoria de lo que pudo llegar a ser y no fue . El control del pasado le es imprescindible al poder para asegurar su futuro.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cuando el poder celebra su historia oficial su intenci&#243;n no es (o al menos no s&#243;lo es) conmemorar las glorias pasadas, sino, sobre todo, hacer ver que este presente es el &#250;nico posible. Cualquiera que exponga otra visi&#243;n de la historia est&#225; rompiendo el consenso, est&#225; yendo contra la verdad hist&#243;ricamente fundada por y para el poder. En su discurso de Navidad, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre lo resum&#237;a de este modo: &#8220;tan reprobables son los que miran al pasado s&#243;lo para descubrir los errores como los que se olvidan de honrar las gestas heroicas&quot; Ah&#237; est&#225; dicho todo. S&#243;lo puede haber una historia como s&#243;lo puede haber un futuro: el suyo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El pasado se presenta como una imagen eternamente igual a s&#237; misma. La Revoluci&#243;n Francesa y tras ella todas las que la siguieron s&#243;lo pudieron acabar como acabaron, como si la historia misma hubiese sido ya escrita cuando a&#250;n estaba por realizarse. &#201;sta es la gran farsa, que sirve para presentar a la contrarrevoluci&#243;n vencedora como la &#250;nica posible realidad, la aut&#233;ntica revoluci&#243;n realizada. As&#237;, la presidenta de la Comunidad de Madrid puede decir que el dos de mayo fue &#8220;el nacimiento de una gran naci&#243;n de hombres libres e iguales que quieren ser due&#241;os de su destino.&#8221; S&#243;lo cabe un destino, que es el que vivimos, y una libertad que no es sino la de la democracia de mercado y ello se lo debemos no a oscuras fuerzas que rigen la historia, sino al propio &#8220;pueblo&#8221; que se alz&#243; para alcanzarlo. El poder ya no presenta una imagen hist&#243;rica del pueblo como populacho pasivo, necesita del consenso y de la participaci&#243;n de todos y cada uno de nosotros en lo existente, por ello el pueblo es presentado como sujeto activo que irrumpe en la historia para llevarla hacia donde nos encontramos. &#191;De qu&#233; podemos quejarnos? Somos lo que hemos querido ser y vivimos en el mundo que nosotros mismos hemos creado.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Del mismo modo, cuando los organizadores de un coloquio en el Instituto Franc&#233;s de Madrid comparan los hechos del Dos de Mayo con los de Mayo del 68 aciertan plenamente. Si el Dos de Mayo funda las bases del moderno Estado democr&#225;tico espa&#241;ol, Mayo del 68 ser&#237;a el momento en el que se da otro giro a lo existente para que contin&#250;e perviviendo. El Estado del Bienestar ya no s&#243;lo deb&#237;a asegurar la supervivencia econ&#243;mica sino la felicidad de todos , esto es lo que se trataba de alcanzar en el mayo franc&#233;s y lo que se logr&#243; con el reino del ocio dirigido y de la mercanc&#237;a individualizada en el cual vivimos en el que cada persona puede elegir las mercanc&#237;as y las formas de vida m&#225;s afines a sus necesidades, sus inclinaciones, su sensibilidad o su sexualidad. &#161;Ahora s&#237; que no puedes quejarte, eres libre para elegir! Mayo del 68 deja de ser un fantasma a exorcizar y se convierte en uno de los fundamentos del presente. Por supuesto, cualquier alusi&#243;n a una felicidad que no tenga su encarnaci&#243;n en la mercanc&#237;a y trate de ir m&#225;s all&#225; de lo dado y permisible (lo que pasa irremediablemente por la destrucci&#243;n de lo existente) es o una quimera o terrorismo. El contenido ut&#243;pico, redentor, verdaderamente revolucionario, es suprimido, reducido a literatura o vana enso&#241;aci&#243;n y enviado al basurero de la historia, all&#237; donde nada ocurri&#243; y jam&#225;s debi&#243; ocurrir. Pero, a pesar de todo, sabemos que pudo llegar a ser . Ese es el cometido de la historia, traer al presente la memoria de lo que pudo llegar a ser y no fue para poder seguir aspirando a realizarlo. Por eso les aterra esa memoria, por eso tratan de extirparla. Y por eso celebran, conmemoran y crean una historia que no es sino una imagen del presente. Nosotros pretendemos dar un salto desde el pasado para abolir el presente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#161;Camarada! &#161;&#218;nete al Terror y jode su Historia!&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Contra sus celebraciones y aniversarios.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Contra el Mayo del poder: maquina, conspira y boicotea.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>&#161;Mierdra!</title>
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		<description>Vuestro antiguo salvajismo destructivo contra coches y maquinaria (&#8220;Pompeya&#8221;, el postfranquismo, la censura) ahora lograr&#225; el dudoso triunfo de la grotesca sonrisa de Aguirre y su s&#233;quito de &#8220;liberales&#8221;. Los artistas al servicio de la confusi&#243;n de nuestro tiempo. El hermoso sonido ruidista y la violencia primitivista se traducen en la generalizada adulaci&#243;n contempor&#225;nea. Com&#233;is de cualquier plato. Todos, sin excepci&#243;n, os aplauden. Gust&#225;is. Vuestro &#250;ltimo espect&#225;culo no es s&#243;lo eso, espect&#225;culo, sino (...)

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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Vuestro antiguo salvajismo destructivo contra coches y maquinaria (&#8220;Pompeya&#8221;, el postfranquismo, la censura) ahora lograr&#225; el dudoso triunfo de la grotesca sonrisa de Aguirre y su s&#233;quito de &#8220;liberales&#8221;. Los artistas al servicio de la confusi&#243;n de nuestro tiempo. El hermoso sonido ruidista y la violencia primitivista se traducen en la generalizada adulaci&#243;n contempor&#225;nea. Com&#233;is de cualquier plato. Todos, sin excepci&#243;n, os aplauden. Gust&#225;is. Vuestro &#250;ltimo espect&#225;culo no es s&#243;lo eso, espect&#225;culo, sino tambi&#233;n Ideolog&#237;a; una Ideolog&#237;a que refuerza los mohosos pilares de la patriotera celebraci&#243;n del Bicentenario de tal infame y falseada fecha.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Tranquilos, triunfar&#233;is. Vuestro &#233;xito ser&#225; el de vuestro p&#250;blico: progres, literatos nauseabundos y la derecha autoproclamada liberal. &#161;Raqu&#237;tico r&#233;dito! Sois nostalgia y conmemoraci&#243;n. Sois napalm.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nuestro deseo es otro. Un error, un desaf&#237;o, una inesperada inclemencia o la m&#225;gica fatalidad. Ojal&#225; que parte del pueblo de Madrid desee realizar el aut&#233;ntico arte (vuestra pretendida provocaci&#243;n ya no asusta a nadie) con una performance callejera y salvaje a la altura de las circunstancias y que haga retornar el Terror.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Oh, ahora Marat es vuestro m&#225;s p&#233;rfido en&#233;migo. Y vosotros&#8230; &#191;D&#243;nde est&#225;is en la escena cultural? junto a la bastarda y traidora Charlotte Corday. Ella tambi&#233;n os felicita, porque sois vosotros, y s&#243;lo vosotros, Fura dels Baus, que con vuestra triste participaci&#243;n en los actos del Dos de Mayo escond&#233;is el pu&#241;al que matase a Marat. Por eso, y por mucho m&#225;s, sois c&#243;mplices.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ahora: agarrad la pasta y divertid a la plebe. Luego: disolveos, a&#250;n est&#225;is a tiempo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La Felguera New Living Theatre (p-m)&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Enterrar la celebraci&#243;n del Dos de Mayo, que retorne el Terror.</title>
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		<description>2008, a&#241;o chino de la Rata y bicentenario del Dos de Mayo. 2008, a&#241;o del Napalm. Las ratas al exterior. Marat y Sade vistos merodeando la plaza del Dos de Mayo. &#8220;Todas las victorias engendran odio&#8221; Baltasar Graci&#225;n &#8220;Lo caracter&#237;stico en la historia de Espa&#241;a es el largo predominio de la violencia&#8221; Enrique Jos&#233; Varona Fernando VII tiene ya sus seguidores, a&#250;n cuando se presenten a s&#237; mismos como heraldos de la modernidad. Sus partidarios promovieron inicialmente la rebeli&#243;n del Dos de mayo de 1808 (...)

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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;2008, a&#241;o chino de la Rata y bicentenario del Dos de Mayo. 2008, a&#241;o del Napalm. Las ratas al exterior. Marat y Sade vistos merodeando la plaza del Dos de Mayo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;Todas las victorias engendran odio&#8221;
Baltasar Graci&#225;n&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;Lo caracter&#237;stico en la historia de Espa&#241;a es el largo predominio de la violencia&#8221;
Enrique Jos&#233; Varona&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fernando VII tiene ya sus seguidores, a&#250;n cuando se presenten a s&#237; mismos como heraldos de la modernidad. Sus partidarios promovieron inicialmente la rebeli&#243;n del Dos de mayo de 1808 contra el franc&#233;s para la defensa del inefable monarca. Su terrible fantasma a&#250;lla en los palacios y casas de los ricos y bajo su espectro escriben las plumas de progres de tres al cuarto seguidores de cad&#225;veres culturales. Todos ellos han hecho del Dos de Mayo su causa: reunir a la naci&#243;n en la celebraci&#243;n de su mito fundador y, de paso, se vende un libro o se filma una pel&#237;cula.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Decadente retrato: miles de falangistas frente al Obelisco que se levant&#243; en pleno Paseo de la Castellana, en la llamada Plaza de la Lealtad, para honor del patriotismo; hoy el neofalangismo es objeto de una cuidada operaci&#243;n de mercadotecnia, sus valores perviven, pero la imagen es bien distinta. Y en esta operaci&#243;n quir&#250;rgica -a la que han contribu&#237;do dos siglos de patriotismo rancio con el fin de construir el &#8220;glorioso mito de un pueblo que se ech&#243; en masa para expulsar al invasor y luchar por su libertad&#8221;-, los viejos poderes han sellado una inquebrantable alianza. En esa idea nacional y aquella otra de unidad nacional, el pueblo es ahora presentado como actor pol&#237;tico, a&#250;n cuando ese mismo actor poco importe en nuestros d&#237;as a la hora de que pueda gestionar y controlar su vida. La pena en caso de contradicci&#243;n es la que est&#225; de moda. &#8220;Introducir matices en la comprensi&#243;n de los hechos es percibido como traici&#243;n a la patria&#8221;, afirmaba hace poco el historiador &#193;lvarez Junco.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Conmemorar es la fren&#233;tica y costosa actividad del nuevo patriotismo. Conmemorar, porque de este modo, se pretende generar una legitimaci&#243;n ante la b&#250;squeda de un consenso retrospectivo a trav&#233;s de un proceso de identificaci&#243;n con unos llamados &#8220;h&#233;roes&#8221; supuestamente ejemplares, cuando en realidad esa rebeli&#243;n &#8211;en forma luego de guerrilla- estaba inicialmente formada por curas absolutistas, bandidos reaccionarios y por buena parte de los elementos m&#225;s autoritarios. Para eso, previamente se han editado todo tipo de libros que maquillan la historia y se levantan monumentos que la reafirman (como el monumento al teniente Jacinto Ru&#237;z, en la Plaza del Rey). Por supuesto, la prensa conservadora ha intentado siempre ofrecer una imagen de unanimidad y consenso con su particular lectura de los hechos. Si los sofistas de hoy, con la derecha y tambi&#233;n la izquierda junto al tufo de los progres m&#225;s raqu&#237;ticos del pa&#237;s defienden lo que llaman &#8220;gesta&#8221; del Dos de Mayo, los discursos de ayer y hoy no han cambiado lo m&#225;s m&#237;nimo. En 1908, durante el centenario de la fecha, el Duque de Pe&#241;alver afirm&#243; que era preciso celebrar &#8220;una acci&#243;n colectiva, eficaz y resuelta, que exteriorice los no deca&#237;dos alientos de esta noble patria&#8221;. Hoy, ante el histri&#243;nico lamento de quien agita el latigo para destruir al &#8220;separatismo&#8221;, nuestra postura no es &#233;sta, sino otra bien distinta.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las ideas revolucionarias de 1789 impresionaron a todas las monarqu&#237;as europeas, inclu&#237;da la espa&#241;ola. La ejecuci&#243;n p&#250;blica de Luis XVI infundi&#243; un terror y pavor enormes en los poderes europeos. El Dos de Mayo se configur&#243; como la ambici&#243;n de Madrid por imponerse como faro de Espa&#241;a y ciudad emblema de la naci&#243;n. As&#237;, durante su primer centenario, esta celebraci&#243;n se equipar&#243; ya con la de toda la Guerra de la Independencia. Pronto, el nacionalismo hizo del Dos de Mayo un sentimiento de reafirmaci&#243;n nacional frente a las amenazas del regionalismo y las bombas anarquistas de Barcelona. El ej&#233;rcito quiso seguir siendo fuerte y se aliment&#243; el mito colonial tras la vergonzosa derrota de 1898. En realidad, el Dos de Mayo permiti&#243; a las clases amenazadas por la pervivencia de buena parte de los ideales de la Revoluci&#243;n Francesa (libertad, anticlericalismo, pensamiento libre, igualdad y democracia) mantenerse en el Poder, pero ahora con una nueva legitimidad. Esa legitimidad se basaba en un supuesto levantamiento un&#225;nime y popular, el cual no fue ni tan un&#225;nime ni tan espont&#225;neo. El Socialista, peri&#243;dico de izquierdas, en su editorial con motivo del 1&#186; de mayo de 1908 (un d&#237;a antes del centenario), conden&#243; el evento de esta forma:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;El Dos de Mayo es la fiesta de los patriotas, de los enamorados de las glorias pasadas y de aquellos que hacen de la guerra su negocio; es la fiesta de los explotadores y burgueses. No es una aspiraci&#243;n hacer algo mejor, sino una mirada nost&#225;lgica hacia un pasado devastador&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Y, por su parte, Lerroux afirmaba que:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;Tal vez aquella epopeya ha sido causa y ra&#237;z de las luchas pol&#237;ticas intermitentes que durante un siglo han consumido a Espa&#241;a en una deplorable lucha de camarillas que nos ha llevado violentamente de una orientaci&#243;n a su contraria, sin otra finalidad que la de destruir. El espejuelo del patriotismo ha sido el gran alcahuete de nuestra ruina como naci&#243;n&#8221;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Como tal conmemoraci&#243;n reaccionaria, son necesarios ritos y solemnidad, grandeza y monumentalismo. A&#250;n mejor, ese d&#237;a se declara festivo. El 29 de abril de 1938, una Orden dictada por el gobierno fascista decretaba que el Dos de Mayo ser&#237;a una fecha festiva y se dec&#237;a que los hechos de 1808 y los del golpe del 18 de julio de 1936 eran ambas fechas intentos por defender la patria, ya fuera del terror bolchevique o del afrancesamiento.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Nosotros, lejos de celebrar tal fecha, nos confesamos contrarios a la idea de patria: nos confesamos herederos de la guillotina.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Marat, Sade, los jacobinos&#8230; Vivan los ideales de la Revoluci&#243;n.
Vuelve el Terror.
Espa&#241;a es Napalm.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Colectivo La Felguera.
Comit&#233; Franc&#233;s en el Exilio.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Motines que hacen estallar un tren o trenes que estallan en un mot&#237;n: Nechaev visit&#243; Madrid.</title>
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		<description>La idea propuesta por Camus no puede tener hoy mayor vigencia: &#8220;Yo me rebelo, por lo tanto existimos&#8221;. As&#237; lo han entendido cientos de ciudadanos an&#243;nimos que, bajo el tejido de una ciudad que no duerme jam&#225;s, est&#225;n expresando su rechazo. Y todo ello en un comienzo de siglo que, de forma aparente y aparentemente presentado por los media, proclaman no haber ya causas justas y que sus abanderados han sucumbido ante la desaparici&#243;n de los conflictos de clase o de otro tipo. En Madrid, los parones, (...)

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&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Microfilms,2-.html" rel="directory"&gt;Microfilms&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;La idea propuesta por Camus no puede tener hoy mayor vigencia: &#8220;Yo me rebelo, por lo tanto existimos&#8221;. As&#237; lo han entendido cientos de ciudadanos an&#243;nimos que, bajo el tejido de una ciudad que no duerme jam&#225;s, est&#225;n expresando su rechazo. Y todo ello en un comienzo de siglo que, de forma aparente y aparentemente presentado por los media, proclaman no haber ya causas justas y que sus abanderados han sucumbido ante la desaparici&#243;n de los conflictos de clase o de otro tipo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En Madrid, los parones, retrasos e incidencias en el metro, sobre todo en la L&#237;nea 6, se cuentan por decenas desde hace ya muchos meses. Pero la trayectoria de este conflicto, lejos de decrecer, ha ido en aumento, en la misma proporci&#243;n que el hartazgo de aquellos que pomposamente son llamados &#8220;sus usuarios&#8221;. El clima de insubordinaci&#243;n qued&#243; perfectamente plasmado hace varias semanas mediante el plante de varias decenas de usuarios del metro que se negaron a desalojar un vag&#243;n. Los incidentes comenzaron cuando en la estaci&#243;n de Usera por &#8220;una aver&#237;a t&#233;cnica&#8221;, seg&#250;n Metro, los pasajeros tuvieron que bajarse de los vagones y esperar en el and&#233;n a que llegase el siguiente convoy. &#201;ste ya ven&#237;a lleno, as&#237; que los nuevos pasajeros se api&#241;aron como pudieron y el tren continu&#243; el viaje. Al llegar a la estaci&#243;n Conde de Casal se produjo otra aver&#237;a: el sistema de cierre de puertas fall&#243;. Por megafon&#237;a Metro anunci&#243; a los pasajeros que, de nuevo, ten&#237;an que bajarse de los vagones. Fue entonces cuando la gente empez&#243; a protestar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los centenares de viajeros, que ya ven&#237;an enfadados por el par&#243;n anterior, ignoraron el aviso de megafon&#237;a y se negaron a moverse de los vagones. Sin ser apenas conscientes de ello, con este gesto cruzaron la delgada l&#237;nea que los convirti&#243; en &#8220;okupas&#8221;, tal y como los calific&#243; la empresa de transportes. Los guardias de seguridad de la compa&#241;&#237;a, ante la imposibilidad de desalojarlos, optaron por llamar a agentes de polic&#237;a y antidisturbios que, ante la sorpresa general, bajaron a la zona de los andenes parapetados y cargaron. Varios agentes de la Polic&#237;a se ensa&#241;aron con un joven en la estaci&#243;n de Conde de Casal el cual, a pesar de llevarse varios golpes, fue denunciado por un delito de resistencia a la autoridad. Los testimonios de otros viajeros hablan por s&#237; solos: &quot;Eran 10 o 12 polic&#237;as contra un chico joven. Le dieron una paliza brutal: pu&#241;etazos, patadas&#8230;&quot; (&#8230;) A una mujer embarazada la sacaron del vag&#243;n a rastras, peor que a un animal, y a otra casi le rompen un brazo. Se hab&#237;a agarrado a una barra de sujeci&#243;n y gritaba que le iban a romper el brazo mientras varios polic&#237;as intentaban sacarla del vag&#243;n&quot;, relat&#243; otra pasajera. Al salir de la estaci&#243;n, varios viajeros indignados se se&#241;alaban a autoinculparon como autores de lo que definieron como un &#8220;mot&#237;n&#8221;. Las perspectivas de futuro plantean un escenario a&#250;n m&#225;s dram&#225;tico, toda vez que mientras este texto es escrito llegan nuevas noticias de heridos por aver&#237;as y violentas maniobras de los trenes o m&#225;s retrasos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las im&#225;genes que nos conducen hacia una obligatoria vida en la escasez de est&#237;mulos positivos y de sensaciones que defiendan nuestro derecho a ser libres encuentran su mejor escenario entre el traqueteo del metro &#8211;lugar forzoso de encuentro de los individuos en tr&#225;nsito hacia la esclavitud asalariada- y que reafirma esa saturaci&#243;n de imposiciones. En definitiva, &#8220;lo que odiamos en nosotros mismos es nuestro exceso de realidad&#8221; (Baudrillard) y ese &#8220;exceso&#8221; el metro lo multiplica cada d&#237;a. Pero en el mundo moderno, arrogantemente impuesto bajo la promesa de una comodidad extrema y una felicidad garantizada gracias a la t&#233;cnica, la chusma ha comenzado a ser consciente de que ya nunca podr&#225; ser feliz. Ha asumido que su mayor aspiraci&#243;n vital pasa por una vida fragmentada, separada y de supervivencia. Ha renunciado a ser feliz, porque ya tan s&#243;lo puede pretender sentirse contenta.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En una &#233;poca que ha vivido la desintegraci&#243;n casi absoluta del viejo proletariado, los dominados &#8211;repartidos en las ciudades en angostos apartamentos y colmenas- est&#225;n comprendiendo que el empobrecimiento de sus vidas se visibiliza cotidianamente bajo la crudeza de la insoportable vida en las ciudades. Ni las prestaciones de &#233;stas, ni tampoco los miles de fetiches y gadgets que se les ofrece, pueden ser suficientes para calmar eso que ya intuyen: el deseo salvaje, ahora alienado. Acostumbr&#233;monos pues a las regulares explosiones de violencia o de insubordinaci&#243;n en los aspectos m&#225;s &#237;ntimos de nuestras vidas y asumamos que los viejos esquemas ya no nos sirven porque el &#250;ltimo postromanticismo (el genuinamente sesentayochista) no volver&#225; a producirse bajo las formas de anta&#241;o.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Muchos son los que, a su manera, a&#250;n quiz&#225;s tosca, est&#225;n expresando esta insoportable vida en la metr&#243;poli. Bajo la superficie de estos hechos, pasados de forma casi inadvertida entre las p&#225;ginas de los diarios o contemplados pasivamente, subyace un malestar ampliamente sentido cuyos destellos son capaces de despertar la solidaridad de aquellos que se ven como acompa&#241;antes obligatorios. Y todo ello puesto que las armas de las que la propaganda del Estado hace uso deben luchar dentro del campo de lo moral: dif&#237;cilmente puede alguien defender la inmoralidad de los viajeros hartos de los retrasos y que deciden destruir el vag&#243;n o amotinarse.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al igual que en la masiva protesta vecinal contra los parqu&#237;metros, la represi&#243;n penal y el control policiaco no han sido capaces de inhibir los deseos de frenar lo que consideraban, acertadamente, como una progresiva p&#233;rdida de la identidad en los barrios populares de Madrid. En mayor medida, su protesta es un intento por conservar el presente, aunque deteriorado y devaluado, como si fueran los &#250;nicos restos de una ciudad perdida o de un sue&#241;o colapsado. Plantean su miedo al futuro desde el plano del progreso, pero no miran al pasado. Su revuelta es contra la Historia, aquella capaz de borrar los rastros de lo que alg&#250;n d&#237;a se denomin&#243; como &#8220;entra&#241;able&#8221; y que ahora es contemplado como un lenguaje en desuso. Los vecinos, por otro lado, expresan su desprecio hacia las autoridades que acometen destrucciones para convertir estos barrios en sucursales del centro capitalino y con su misma apariencia. De hecho, la protesta contra los parqu&#237;metros revela un profundo deseo a&#250;n m&#225;s hondo y radical, todav&#237;a s&#243;lo visible en su superficie espectacular (las marchas y los comunicados), pero que sorprende por la autoorganizaci&#243;n extraparlamentaria, la asamblea y la acci&#243;n directa. De sus actos se puede continuar, citando a Camus, que &#8220;aparentemente negativa, puesto que nada crea, la revuelta es profundamente positiva, pues revela lo que, en el hombre, debe ser defendido siempre&#8221;. A sus detenidos se les confiere el calificativo de &#8220;represaliados&#8221;, mientras casi una decena de vecinos se enfrentan a cargos de da&#241;os por la destrucci&#243;n de los parqu&#237;metros o el acoso contra los vigilantes del Ayuntamiento. Las &#250;ltimas noticias son las de artefactos caseros que han sido introducidos en los mecanismos para hacerlos saltar por los aires. De un lado u otro, a la derecha y a la izquierda, partidos, sindicatos y medios de comunicaci&#243;n se echan las manos a la cabeza. &#8220;Los b&#225;rbaros han vuelto&#8221;, parecen decir.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En el caso de los sucesos en el metro madrile&#241;o, una vez m&#225;s, el discurso de los jefes y la bofia apunta hacia una oscura mano negra. Nechaev ha estado visitando Madrid, parecen insinuar. De pronto, los retrasos y aver&#237;as son resultado de distintos sabotajes cuyos autores son los trabajadores. A d&#237;a de hoy, todo parece apuntar que estas afirmaciones son gratuitas, meras cortinas de humo que hacen que miremos el dedo y nos perdamos la luna. En &#250;ltimo t&#233;rmino, nadie ser&#225; responsable, mientras se agita la mano negra se&#241;alando al terror &#225;crata, a Nechaev o al corpulento Sr. Jueves de la novela de Chesterton. Miedo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No obstante, todas estas transformaciones son la micropol&#237;tica capaz de encender los &#225;nimos. Si desde un punto de vista cualitativo estas formas de protesta y sus razones aparentes pudieran parecer parciales, no lo son los cambios que producen en quienes son sus protagonistas ni la fuerza de la puesta en pr&#225;ctica de la desobediencia. No dudamos que la se&#241;ora que tuvo la determinaci&#243;n necesaria para destruir los parqu&#237;metros, con sus propias manos y a plena luz del d&#237;a, ahora comprender&#225; un poco mejor el c&#243;mo y el por qu&#233; de otros tantos actos diarios que son proscritos bajo la calificaci&#243;n de &#8220;vandalismo&#8221;. Ello no implica, por supuesto, que nos conformemos o que esto sea suficiente. Este no es nuestro caso, ni mucho menos. Por ahora, estos modos rebeldes tan s&#243;lo apuntan los s&#237;ntomas de una enfermedad que empieza a ser f&#225;cilmente reconocible. Son el escaparate de algo, una dial&#233;ctica existente que se impone como factible y, por lo tanto, v&#225;lida, en un periodo de reflujo en la lucha. Y todo ello cuando parec&#237;a imposible, a pesar de los constantes esfuerzos por invisibilizar la angustia, el hast&#237;o y el rechazo tras las vallas publicitarias, los luminosos o los anuncios de rebajas. Sin embargo, algo est&#225; pasando.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Recientemente, se&#241;alaba con acierto Ivan Karamazov -ex miembro del colectivo la Felguera (antigua secci&#243;n berlinesa y ahora operando desde capitalismoybarbarie.blogspot.com/) en el texto &#8220;Notas para los esp&#237;ritus buenos y libres&#8221;- que &#8220;cada vez son necesarias mayores dosis de ilusi&#243;n y narc&#243;ticos para soslayar una realidad tan carente de sentido, o mejor, con un sentido tan nocivo. Mayores cantidades de dinero, esfuerzos, trabajadores asistenciales, mayores reformatorios, leyes y prisiones se destinan en vano para frenar el crecimiento de un c&#225;ncer vital que esta sociedad despliega desde su seno&#8221;. Pero hay m&#225;s, mucho m&#225;s.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Mientras tanto, un sector del ambiente revolucionario m&#225;s ortodoxo act&#250;a como si la aventura por la abolici&#243;n total de la sociedad fuese estudiar matem&#225;ticas. No obstante, este sector no est&#225;, ni mucho menos, imposibilitado para ver lo evidente. Ni quieren ni desean ver. Su fe est&#225; del lado de los libros de historia sin que sean acaso conscientes de que el escenario ha cambiado y que el propio tiempo los ha superado a ellos mismos. Cada cierta &#233;poca, esperan la se&#241;al de una futura revuelta en las f&#225;bricas, exhibiendo a un obrero rescatado de la lucha y tontamente paseado por distintos foros de la capital como si fuera una visita al zool&#243;gico. As&#237;, aquellos aspirantes a ser &#8220;perfectos obreros&#8221; pueden oler, sentir y expresarse igual que ese extra&#241;o sujeto que se aparece ante ellos. En aquellos lugares en los que explotan conflictos obreros, habr&#225; que apostar por la superaci&#243;n de su propio &#225;mbito de actuaci&#243;n: el conflicto se vuelve social y, por lo tanto pol&#237;tico. Lo interesante, en este orden de cosas, no son los resultados (nuestra historia es la de las derrotas o las revoluciones inacabadas), sino los procesos de toma de contacto con ese &#8220;exceso de realidad&#8221; que sufren sus protagonistas y las transformaciones que se producen en &#233;stos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ni tan siquiera la &#250;ltima gran revuelta en suelo europeo, la que se produjo en la periferia de varias ciudades francesas, despert&#243; el inter&#233;s de ese sector del ambiente contestatario porque los salvajes carec&#237;an de banderas rojas o negras, y no mostraban emblemas ni bellas proclamas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Ellos &#233;ramos nosotros. Su ira era nihilista, porque la superaci&#243;n del nihilismo pasa por la destrucci&#243;n de la actual sociedad sin conservar rastro alguno de sus instituciones y &#8220;verdades&#8221;. Aunque la realidad nos estall&#233; en la cara, la ruptura con las condiciones de vida ser&#225; espont&#225;nea y sin previo aviso &#8220;oficial&#8221;. Sin lugar a dudas, superar&#225; a las organizaciones, porque &#233;stas siempre tratan con modelos proyectados desde la nostalgia y porque el tiempo juega en nuestra contra. Todos, en cierta medida, seremos, a priori, superados. Una buena actitud en este tablero de ajedrez tan cambiante es la anticipaci&#243;n, que no la videncia, porque la emancipaci&#243;n de los dominados ser&#225; obra de ellos mismos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Piere Loeb,
Marzo 2007&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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