<?xml 
version="1.0" encoding="utf-8"?>
<rss version="2.0" 
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
>

<channel xml:lang="es">
	<title>Sociedad Secreta La Felguera</title>
	<link>http://www.lafelguera.net/web/</link>
	
	<language>es</language>
	<generator>SPIP - www.spip.net</generator>




<item xml:lang="es">
		<title>Diario secreto: esp&#237;a Lemmy Caution (345-A)</title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Lemmy-Caution,92.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Lemmy-Caution,92.html</guid>
		<dc:date>2010-01-02T11:36:15Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>la felguera</dc:creator>



		<description>Cap&#237;tulo 3 Hubo un tiempo en que fui uno de ellos. Fui educado y entrenado en la verdad de la &#233;poca. Pero algo en mi cabeza no estaba bien, nada bien. Lloraba cuando ten&#237;a que re&#237;r y re&#237;a cuando ten&#237;a que llorar. Nada estaba bien. &#161;Ja! Y aquellas palabras escritas en los muros me segu&#237;an constantemente, hasta llegar a obsesionarme. Las preguntas estallaban en mi cabeza. Y no hab&#237;a respuestas para ellas dentro de aquellas paredes. Mi prometedora carrera no terminaba de despegar. Me perd&#237;a. Perdido (...)

-
&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Nuestros-espias-.html" rel="directory"&gt;Nuestros esp&#237;as&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Cap&#237;tulo 3&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hubo un tiempo en que fui uno de ellos. Fui educado y entrenado en la verdad de la &#233;poca. Pero algo en mi cabeza no estaba bien, nada bien. Lloraba cuando ten&#237;a que re&#237;r y re&#237;a cuando ten&#237;a que llorar. Nada estaba bien. &#161;Ja! Y aquellas palabras escritas en los muros me segu&#237;an constantemente, hasta llegar a obsesionarme. Las preguntas estallaban en mi cabeza. Y no hab&#237;a respuestas para ellas dentro de aquellas paredes. Mi prometedora carrera no terminaba de despegar. Me perd&#237;a. Perdido en la inmensidad de la interzona. Y no me importaba demasiado.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Finalmente me declararon no apto para ingresar en los cuadros de intercepci&#243;n de primer nivel. Fracasado. Me convert&#237; en un problema social y psicol&#243;gico. Claramente inestable. Me inyectaban drogas sint&#233;ticas a diario para manternerme en un estado de semilatencia ps&#237;quica. Pero cometieron alg&#250;n descuido. Suele ocurrir. Los raros momentos de lucidez los dediqu&#233; a la observaci&#243;n y al estudio. &#161;Qu&#233; extravagancia m&#225;s insolente! Pero no le dieron m&#225;s importancia. Mi destino importaba poco. No val&#237;a nada. As&#237;, pude pasar horas en olvidados lugares donde a&#250;n quedaban recuerdos. Fui atando cabos que me llevaron a buscar una verdad que no era la evidente. Llegu&#233; a los m&#225;rgenes y aprend&#237; a leer en ellos. En la periferia descubr&#237; un mundo que hab&#237;a sido ocultado, un mundo que los hombres grises hab&#237;an tratado de borrar en su totalidad. Pero, sin embargo, all&#237; estaba. Los restos del naufragio y los supervivientes del mismo, tratando de recomponer la nave.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;So&#241;aba. Viajaba a trav&#233;s del tiempo, tras el muro fresco y luminoso del sue&#241;o. Pero no era suficiente. Un d&#237;a decid&#237; correr el riesgo. Me desconect&#233;. No ocurri&#243; nada, pero sent&#237; algo diferente a mi alrededor, en mi forma de mirar, en mis gestos, tan diferente que me asust&#233;. Pero re&#237;. Y eso fue lo m&#225;s maravilloso que me hab&#237;a sucedido en a&#241;os. Me sent&#237; libre. Pero me cost&#243; cara esa osad&#237;a. Fui obligado a permanecer en el secadero. Reacondicionamiento. Un a&#241;o tras otro hasta perder la cuenta. Pero hab&#237;a comprendido muchas cosas para dejarme impresionar por su torpe ilusionismo. &#191;C&#243;mo podr&#237;a hacerlo si hab&#237;a aprendido a viajar en el tiempo? S&#243;lo re&#237;a y segu&#237;a conspirando en secreto. Por supuesto, yo no era importante. Nadie lo es para ellos. Lo importante es el todo. El correcto funcionamiento de la m&#225;quina. Una pieza defectuosa puede reemplazarse f&#225;cilmente por otra. Y lo que no sirve s&#243;lo se deshecha. Ten&#237;a que ocurrir. Un veredicto. Nada que hacer. Estaba listo para la demolici&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Expulsado a la zona cero. Nadie pudo ayudarme. Todos volv&#237;an la cabeza. M&#225;s drogas. Luces fosforescentes me ciegan. Gente a mi alrededor habla pero no puedo comprender sus palabras. Algo no est&#225; bien en m&#237;. Algo sucede. Me examinan. &#191;Qu&#233; quieren de m&#237;? Ha llegado el momento&#8230; Confusi&#243;n. Desconexi&#243;n&#8230; Las luces se apagan. Y todo se desvanece&#8230; Oscuridad&#8230; &#191;Qu&#233; ha ocurrido? Estoy despertando del m&#225;s profundo sue&#241;o. &#191;D&#243;nde estoy? Una sala. Algo ha ocurrido. Voces. Voces amigas. Agarran mis manos. Siento calor. Mucho calor, m&#225;s del que haya sentido jam&#225;s, con una simple caricia. Sonr&#237;o. &#191;Qui&#233;n soy yo? &#191;Estoy vivo o muerto? Mi mente despierta poco a poco. Pierdo el miedo. Comprendo. Me han liberado. Ya no soy uno de ellos. Ahora llevo una bomba en mi interior. Clic. Clic. Clic. Clic. &#191;Puedes o&#237;rla? El pasado ya no importa, el futuro se abre a mis ojos en llamaradas de fuego. Me volv&#237; de acero en el gran campo magn&#233;tico por el que tuve que vagar durante largo tiempo. Ahora miro fijamente el mundo y planeo mi venganza desde la tumba. &#161;Soy el hombre de hierro y vivo de nuevo! &#161;Ja, ja, ja!&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Diario secreto: esp&#237;a Lemmy Caution (345-A)</title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Lemmy-Caution,91.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Lemmy-Caution,91.html</guid>
		<dc:date>2009-12-17T18:34:47Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>la felguera</dc:creator>



		<description>Cap&#237;tulo 2 Amsterdam, octubre 2004. &#191;C&#243;mo llegu&#233; hasta all&#237;? Los recuerdos se acumulan, pero son confusos. Caras antes conocidas se disuelven en una bruma. Me veo a m&#237; mismo huyendo. Huyendo de mis sentimientos, de sensaciones apenas intuidas, de las sombras de un pasado que me persigue hasta en esa ciudad extra&#241;a. Un primer contacto. Se&#241;ales a lo largo de los canales. Se&#241;ales de las que no supe extraer todo su significado, pero que quedaron marcadas a fuego en mi interior. Un color. Una sensaci&#243;n (...)

-
&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Nuestros-espias-.html" rel="directory"&gt;Nuestros esp&#237;as&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Cap&#237;tulo 2&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Amsterdam, octubre 2004. &#191;C&#243;mo llegu&#233; hasta all&#237;? Los recuerdos se acumulan, pero son confusos. Caras antes conocidas se disuelven en una bruma. Me veo a m&#237; mismo huyendo. Huyendo de mis sentimientos, de sensaciones apenas intuidas, de las sombras de un pasado que me persigue hasta en esa ciudad extra&#241;a. Un primer contacto. Se&#241;ales a lo largo de los canales. Se&#241;ales de las que no supe extraer todo su significado, pero que quedaron marcadas a fuego en mi interior. Un color. Una sensaci&#243;n que se repetir&#225; a&#241;os despu&#233;s. Demasiadas noches sin dormir. Dando vueltas sin comprender. Atrapado.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Un caf&#233;. Una conversaci&#243;n de la que no recuerdo apenas nada junto a personas a las que no logr&#243; poner un rostro. En mi chaqueta hay una carta con instrucciones. &#191;Qui&#233;n la puso ah&#237;? Cuidado, te vigilan de cerca. Emprendo una b&#250;squeda a trav&#233;s de las calles llenas de gente, pero s&#243;lo siento el vac&#237;o&#8230; caigo&#8230; caigo en el vac&#237;o rodeado de luces que ciegan y voces que r&#237;en&#8230; vac&#237;o&#8230; soledad&#8230; oscuridad&#8230; Entonces apareci&#243; ante m&#237;. Hassan i Sabbah. Recuerdo su larga barba blanca, su rostro m&#225;s antiguo que esta civilizaci&#243;n. Sonri&#243; y me habl&#243;: &lt;i&gt;&#171;Escapa. Emprende una huida a trav&#233;s del tiempo. Olvida todo lo que cre&#237;as que eras. Has de perderte para encontrarte y llegar a ser uno de los nuestros. El camino ser&#225; largo, pero no debes desesperar. Tendr&#225;s que aprender a escuchar el silencio. Entonces llegar&#225;&#8230; La &lt;i&gt;Tercera Fuerza&lt;/i&gt;. Llegar&#225; hasta ti y t&#250; llegar&#225;s a ella. Comprender&#225;s entonces muchas cosas y descubrir&#225;s el poder de tu mirada, de tus manos, de tus labios. Comenzar&#225; una nueva vida, pero jam&#225;s conf&#237;es en su certeza, siempre te esquivar&#225; y s&#243;lo podr&#225;s alcanzarla con la espada. Comienza tu b&#250;squeda. No temas. No te resignes. Y no olvides mis palabras.&#187;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Despert&#233; en un hostal, sudoroso. Todo era demasiado extra&#241;o. Preguntas. Muchas preguntas y una sola respuesta. Comenzar una nueva vida. Una pista: la &lt;i&gt;Tercera Fuerza&lt;/i&gt;. Algo a lo que aferrarse, pero, algo tan vago&#8230; La Tercera Fuerza&#8230; &#191;Una ilusi&#243;n? &#191;Una trampa? &#191;Una esperanza? &#191;Un mero sue&#241;o? &#191;D&#243;nde comenzar? Me decid&#237;. Abandon&#233; todo lo que ten&#237;a, todas las certezas, todas las ilusiones. Emprend&#237; el camino m&#225;s largo pero m&#225;s apasionante que se puede iniciar. La b&#250;squeda de una aventura. La mayor aventura posible en este mundo. Conoc&#237; a algunas personas que parec&#237;an participar del mismo secreto o quiz&#225;s de otros parecidos. Marginados, so&#241;adores, agentes secretos de una sociedad que ellos mismos apenas intu&#237;an. Cada historia era distinta, pero quer&#237;an confluir en alg&#250;n lugar. Me equivoqu&#233; en algunas ocasiones. Pero en unas muchas otras acert&#233;. Hab&#237;a algo, algo m&#225;gico y cautivador, de un poder y una fuerza que no pod&#237;amos comprender en toda su magnitud. Pocos sab&#237;an con certeza qu&#233; era lo que busc&#225;bamos, hacia d&#243;nde nos dirig&#237;amos. Vagu&#233; s&#243;lo y acompa&#241;ado. Me deslic&#233; por mapas que muy pocos pod&#237;an entender. Recorr&#237; calles en las que se pod&#237;a leer como en un libro. Me acerqu&#233; al le&#243;n y lo acarici&#233;. Contempl&#233; el mar en una ciudad a cientos de kil&#243;metros de la costa. Perd&#237; el rumbo numerosas veces, agotado de esperar el fin en un desierto de piedra. Descend&#237; a catacumbas donde se esconden extra&#241;os seres, razas olvidadas que esperan desde hace siglos el momento en el que podr&#225;n salir a la superficie y volver a oler el viento y sentir el sol sobre sus cuerpos. Los am&#233;. Camin&#233; cientos de kil&#243;metros sin salir de una ciudad que se iba sumando a otras cien sin poder jam&#225;s llegar a territorio abierto. Comprend&#237; que no hab&#237;a huida posible. Comprend&#237; que aquello que buscaba estaba ah&#237;. &lt;i&gt;Siempre hab&#237;a estado ah&#237;&lt;/i&gt;. S&#243;lo hay que dotarlo de sentido y de contenido. Pero, &#191;c&#243;mo? Parec&#237;a que hab&#237;a vuelto al principio.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las tempestades sobrevinieron y me arrastraron durante meses. Me cre&#237; perdido, tragado por oleadas de fr&#237;o y dolor que se clavaban en mis sienes. Desesper&#233;. Pero no olvid&#233; las palabras de Hassan i Sabbah. Cerr&#233; los ojos y me introduje en mis propias pesadillas. Me zambull&#237; conscientemente y me aferr&#233; a las peque&#241;as aristas que comenzaron a surgir, lenta, pero firmemente, hasta llegar a construir un peque&#241;o roquedal de alabastro. Me refugi&#233; all&#237; durante un tiempo. Puse en orden mis pensamientos y las sensaciones acumuladas durante a&#241;os. Un d&#237;a me decid&#237; y salt&#233; al vac&#237;o. Elektra. Un lugar en medio del vac&#237;o. Un tri&#225;ngulo dotado de un potencial psicogeogr&#225;fico como nunca sent&#237;. &lt;i&gt;Todo ya es periferia&lt;/i&gt;. Lo comprend&#237;. Los l&#237;mites est&#225;n aqu&#237;. As&#237; pude llegar hasta un rec&#243;ndito lugar en el fin del mundo. Y all&#237; volv&#237; a ver el rostro de Hassan i Sabbah. Me salud&#243; con la mirada. Me acerqu&#233; y bes&#233; su mejilla. Vi rostros que me eran familiares. Nos reencontramos. Nos saludamos y bebimos durante toda la noche. Compartimos pasiones al mismo tiempo que el vino enrojec&#237;a nuestras mejillas. Sentimos el deseo de enamorarnos. Las palabras se fueron acumulando sobre viejas mesas y junto a ellas pu&#241;os decididos. Una asamblea secreta en la que la pasi&#243;n era la gu&#237;a. Un peque&#241;o comienzo, pero una ambici&#243;n que nada puede contener y que a todo aspira. Hab&#237;a llegado al final de un camino, pero todav&#237;a queda un gran camino que recorrer. Comprend&#237;. Una verdad. Una misi&#243;n. Un ej&#233;rcito. Babilonia caer&#225;. Desencadenar el Apocalipsis. La &lt;i&gt;Tercera Fuerza&lt;/i&gt;. &#191;Hacia d&#243;nde nos conducir&#225;n los nuevos senderos? Quiz&#225;s nos perdamos, pero no dejaremos de danzar en la noche. Como lobos. La &lt;i&gt;Tercera Fuerza&lt;/i&gt; jam&#225;s duerme.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.lafelguera.net/web/IMG/jpg/1169228041_f.jpg" length="14755" type="image/jpeg" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Diario secreto: esp&#237;a Piere Loeb (547-M)</title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Piere-Loeb.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Piere-Loeb.html</guid>
		<dc:date>2009-11-08T11:53:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>topsecret</dc:creator>



		<description>Cap&#237;tulo 1 Este trabajo apesta, porque uno debe trabajar hacia abajo, descendiendo a lo oscuro y deforme. Soy un elemento inclasificable cuyo destino tr&#225;gico es el engrosar la lista de los ca&#237;dos. El turbio futuro de quien no es due&#241;o de nada. O, al menos, por ahora. Estoy sentado en una cafeter&#237;a junto a P., el rostro de la belleza. Me mira y sonr&#237;e. Me gustar&#237;a diluirme para no ser visto, aqu&#237; y all&#237;, con esta apariencia tan normal para pasar desapercibido porque yo lo soy todo en este trabajo. (...)

-
&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Nuestros-espias-.html" rel="directory"&gt;Nuestros esp&#237;as&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Cap&#237;tulo 1&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este trabajo apesta, porque uno debe trabajar hacia abajo, descendiendo a lo oscuro y deforme. Soy un elemento inclasificable cuyo destino tr&#225;gico es el engrosar la lista de los ca&#237;dos. El turbio futuro de quien no es due&#241;o de nada. O, al menos, por ahora.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Estoy sentado en una cafeter&#237;a junto a P., el rostro de la belleza. Me mira y sonr&#237;e. Me gustar&#237;a diluirme para no ser visto, aqu&#237; y all&#237;, con esta apariencia tan normal para pasar desapercibido porque yo lo soy todo en este trabajo. &#191;Cu&#225;l es mi trabajo? trato de desenmascarar la evidencia. Es una antigua per&#237;frasis a la que nosotros, los propagandistas de la destrucci&#243;n y la Tercera Fuerza, le damos el significado de &#8220;hacer brillar ante el ojo&#8221; o todo aquello que hace &#8220;poner al desnudo&#8221; la verdad. Es decir, la Tercera Fuerza como la evidencia y necesidad secreta de la revoluci&#243;n. La Tercera Fuerza y sus evidencias pueden ya ser vistas. Est&#225;n en uno u otro lado de esta sociedad que ya anuncia su ruido de sables.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las alarmas se desatan en torno a nosotros. Venimos como el fuego y con ganas de armar un buen l&#237;o. Afilados, como hojas de afeitar. Estas evidencias algunos las hemos encontrado en la revuelta de los suburbios franceses o en la insurrecci&#243;n griega. En ambos escenarios, no s&#243;lo se produjeron enfrentamientos entre fuerzas opuestas, eternamente conducidas por la Historia a la lucha para que una clase destruya a la otra, sino que dieron un paso m&#225;s all&#225;. La Tercera Fuerza encontr&#243; a sus defensores en la destrucci&#243;n de edificios enteros, la ocupaci&#243;n y huelga salvajes. Otros mapas invisibles (no los busques en ning&#250;n sitio porque no los hallar&#225;s) acerca de la Tercera Fuerza nos conducen a la guerra civil y revoluci&#243;n espa&#241;ola, a los anarquistas y la Columna Durruti (antes, en Los Solidarios), la Comuna de Par&#237;s, los Espartaquistas fueron tambi&#233;n esa Tercera Fuerza, las f&#225;bricas ocupadas justo en el momento del triunfo de la revoluci&#243;n cubana y antes de que los dirigentes y bur&#243;cratas destruyeran a la Tercera Fuerza.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Yo vigilo que todas estas hermosas destrucciones sucedan y lo hagan hasta el infinito. Soy el esp&#237;a.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Vivo en ning&#250;n sitio. Paseo. Soy una Central de Informaci&#243;n que debe rendir cuentas a la Oficina Central de la Sociedad Secreta cada mes. Ellos dan conmigo y yo acudo, simplemente. Mientras tanto, soy un esp&#237;a, un amigo falso, una escucha permanente que habla poco. Soy t&#250;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Cap&#237;tulo 2&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Otra vez el mismo mensaje que se resiste a ser vencido. Lo tengo aqu&#237;, encriptado en esta servilleta sucia; un aparentemente incomprensible garabato que me indicar&#225; lo que debo hacer. Hago cosas terribles. A lo sumo, destrucciones necesarias. Mato por placer. El Esp&#237;a se&#241;ala. Yo ejecuto. Antes, debo ser capaz de ejecutarme, de instruirme para no ser visto y escapar. Me temen. Pero todav&#237;a no s&#233; qu&#233;, c&#243;mo y d&#243;nde. Cometo delitos mentales. Me mantengo oculto, porque, de lo contrario, esta sociedad me condenar&#237;a a una celda y a un n&#250;mero de identificaci&#243;n. Nunca me has visto ni lo har&#225;s.
La Sociedad Secreta es una organizaci&#243;n informal y casi l&#237;quida formada por ladrones de guante blanco y un pu&#241;ado de pillos educados en la calle. Somos r&#225;pidos. Trabajamos, como sabes, para imponer la Dictadura de la Tercera Fuerza que liberar&#225; las &#8220;otras&#8221; fuerzas de la Historia. Pondr&#225; a cada uno en su sitio. Para este objetivo, el &#250;nico campo de batalla es su totalidad, esto es, la vida cotidiana y todos aquellos espacios en que el ser (el hombre y la mujer escindidos de su naturaleza verdadera) tienen que enfrentarse al deber de elegir. Aqu&#237; no hay l&#237;mites ni coartadas para dejar de lado jugar o no hacerlo. Se vive, sin m&#225;s. La Tercera Fuerza es el Ej&#233;rcito Negro, los mongoles entrando en acci&#243;n. Lo b&#225;rbaro. Buscamos problemas para solucionar el problema.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;M&#237;rame como estoy: atento a encontrarme con H. y con P. junto al F&#237;n del Mundo, debajo de la plaza el&#233;ctrica y del atestado barrio de Si&#243;n. Traza un c&#237;rculo en torno al agujero escarvado en la plaza donde en su subsuelo los trenes circulan a toda velocidad, y sigue hacia abajo, dos o tres calles, sortea los incendios; all&#237; hemos quedado. Te veo en el conflicto. Estoy haciendo el amor.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Cap&#237;tulo 3&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Fui el &#250;ltimo en entrar en la Sociedad Secreta. Un d&#237;a me llamaron dos personas a las que ya hab&#237;a visto en El F&#237;n del Mundo. Ven&#237;an con sus cabellos al viento, nerviosos y agitados, como si trajeran una orden. Lo soltaron, as&#237;, de pronto. Acept&#233; el encargo de documentar la Tercera Fuerza y, sin ser detectado, estar en todos aquellos lugares en los que experimentas el asco de vivir.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Estoy contigo en el metro, cuando te agitas junto a los otros cuerpos an&#243;nimos y sudorosos, cuando te cuesta respirar en las aglomeraciones del centro, cuando los transe&#250;ntes te empujan porque esta sociedad les dice que sean crueles. Estoy cuando entras al trabajo, te colocas el abrigo y sales a la calle, a la intemperie, cuando buscas en el bolsillo y no encuentras. Soy tu sombra en los momentos en que lloras y golpeas objetos inanimados. Soy tu compa&#241;&#237;a cuando enfermas, pero no tienes fiebre. Tambi&#233;n estoy siempre ah&#237;, cuando suenan las sirenas, cuando la poes&#237;a aparece. Estoy, en definitiva, en todos aquellos lugares e instantes en que no existe la sonrisa. Documento este trayecto que nos llevar&#225; hacia alg&#250;n lado que, por ahora, poco importa. Viajamos juntos. Inmortalizo tus &#233;xitos y fracasos. No me odies. El Documentalista es el &#250;nico testigo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.lafelguera.net/web/IMG/jpg/foto_para_web_6.jpg" length="82213" type="image/jpeg" />
		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Diario secreto: esp&#237;a Lemmy Caution (345-A)</title>
		<link>http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Lemmy-Caution.html</link>
		<guid isPermaLink="true">http://www.lafelguera.net/web/Diario-secreto-espia-Lemmy-Caution.html</guid>
		<dc:date>2009-11-07T15:10:38Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>la felguera</dc:creator>



		<description>Cap&#237;tulo 1 &#191;Qui&#233;n soy? Es una pregunta que dej&#233; de hacerme hace tiempo. Carece de importancia. Lo importante es saber d&#243;nde estoy en cada momento. Saber situarse m&#225;s all&#225; de la parcela en la que cada cual espera sentirse seguro. Porque no hay refugios en los que cobijarse. Ya no. La &#250;nica patria posible est&#225; en el tiempo. Siempre fui un n&#243;mada, a pesar de no haber salido jam&#225;s del lugar que me asignaron para vivir. Escap&#233; por puro instinto de aquello que es norma, de aquello que se convirti&#243; un d&#237;a (...)

-
&lt;a href="http://www.lafelguera.net/web/-Nuestros-espias-.html" rel="directory"&gt;Nuestros esp&#237;as&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Cap&#237;tulo 1&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#191;Qui&#233;n soy? Es una pregunta que dej&#233; de hacerme hace tiempo. Carece de importancia. Lo importante es saber d&#243;nde estoy en cada momento. Saber situarse m&#225;s all&#225; de la parcela en la que cada cual espera sentirse seguro. Porque no hay refugios en los que cobijarse. Ya no. La &#250;nica patria posible est&#225; en el tiempo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Siempre fui un n&#243;mada, a pesar de no haber salido jam&#225;s del lugar que me asignaron para vivir. Escap&#233; por puro instinto de aquello que es norma, de aquello que se convirti&#243; un d&#237;a en el &#250;nico horizonte. Deambulaba por la interzona rodeado de emisarios de un mundo exterior. Vi perderse a muchos. Mis mejores amigos. Ausentes de s&#237; mismos. Cada d&#237;a m&#225;s lejanos, hasta ver alejarse su silueta en la lejan&#237;a. Adi&#243;s, amigos&#8230; Soledad. El Abismo de la indiferencia. Fui inoculado con el virus. Quiz&#225;s en este mundo todos lo llevamos ya dentro. Nada fuera de lo com&#250;n. Me sent&#237;a cada d&#237;a m&#225;s viejo y cansado. La depresi&#243;n y las drogas son la regla en la interzona. He convivido con ellas mucho tiempo. Me golpearon duramente, pero logr&#233; aprender muchas cosas de ellas. Sobreviv&#237; y aprend&#237; a vivir. Comprend&#237; que la enfermedad es m&#225;s que un s&#237;ntoma, es m&#225;s que un estado de &#225;nimo. La enfermedad es un estado de guerra permanente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Quiz&#225;s sea necesario perderse para encontrase a uno mismo. Perderse para encontrar un sendero distinto, oculto a la vista, donde encontrar a otros que recorren un mismo camino, un camino que avanza hacia lo desconocido. Fundirse en negro para descubrir los colores. Pero tambi&#233;n existe el peligro de perderse para siempre, de no encontrar ning&#250;n sendero, de hundirse en la m&#225;s absoluta oscuridad y no regresar jam&#225;s. El miedo es poderoso, pero el deseo tambi&#233;n lo es. Hay que arriesgarse. Y hay que aferrar la mano que se nos tiende.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Descubr&#237; pasajes que abr&#237;an una puerta secreta hacia otros mundos. Las paredes hablan. Decid&#237; escuchar su canto y adentrarme en el laberinto. No ten&#237;a nada que perder. Aprend&#237; a so&#241;ar. Todo parec&#237;a nuevo, aunque era ya viejo. Y sin embargo era contagioso. Aunque tambi&#233;n peligroso. No hay que peder de vista la realidad. Me di cuenta de que las palabras tambi&#233;n trabajan para el enemigo. Cada una de ellas es una losa. La apariencia es m&#225;s importante que la sinceridad incluso aqu&#237;. Y lo verdadero tambi&#233;n puede ser un momento de lo falso. &#191;Qu&#233; hacer? No rendirse a la desesperaci&#243;n. Los gestos desesperados trabajan para el enemigo. Hay que empezar por reunir los fragmentos. Continuar aprendiendo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La vida y la muerte se confunden a veces, pero no son equivalentes. Todav&#237;a es posible la aventura m&#225;s all&#225; del parque tem&#225;tico. Todav&#237;a es posible la pasi&#243;n a pesar de las adormideras y las desilusiones. Todav&#237;a el deseo no ha quedado reducido a mero producto de consumo. Todav&#237;a podemos armar la palabra y dotar de sentido a los hechos. A&#250;n existe una vida por ganar. Hay que golpear sin tregua en cada lugar y en cada momento. Hay que saber escuchar, aprender a mirar. Existe una fuerza oculta que puede hacer estallar todo dentro de nosotros mismos y propagar el fuego al exterior. Es apenas un sentimiento, una intuici&#243;n, pero sent&#237; todo su potencial. Sent&#237; el deber de convertirme en partisano. Por eso me un&#237; a la &lt;i&gt;Tercera Fuerza&lt;/i&gt; y me encamin&#233; al fin del mundo. Hemos conocido la derrota demasiadas veces, la victoria se ve muy lejana, pero la guerra apenas ha comenzado.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		
		<enclosure url="http://www.lafelguera.net/web/IMG/jpg/lemmy-caution-21.jpg" length="10956" type="image/jpeg" />
		

	</item>



</channel>

</rss>
